El INDEC dio a conocer los datos de la inflación de septiembre con números que le sonríen al Gobierno, pero no al pueblo. Es que, por primera vez, el índice perforó el 4%, y llegó al 3,5%, sin embargo la recesión no se detuvo.
Tampoco mermaron los incrementos en los alimentos, por lo que el costo de vida en Argentina es cada vez más caro. En ese contexto, el organismo informó que una familia “tipo” (de 4 integrantes) necesitó de $964.620 para no ser pobre.
La Canasta Básica Total (CBT) que mide la línea de pobreza, aumentó 2,6% en el último mes. Tanto la CBT como la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que se utiliza como umbral para evaluar la indigencia, subieron por debajo de la inflación general.
Así para no caer en la indigencia, la misma familia mencionada anteriormente, compuesta por un varón de 35 años, una mujer de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años, requirió un ingreso mínimo de $428.720 para no caer en la línea de la indigencia.
La CBT mide el total de gastos que debe hacer una familia para cubrir el 100% de sus necesidades básicas durante un mes. Por lo tanto, los hogares con ingresos inferiores a ese valor son considerados “pobres”.
De igual manera, las familias que ganan lo suficiente para cubrir el costo de una Canasta Básica Alimentaria (CBA) son consideradas “indigentes”. En este caso, la CBA fue de $428.720, lo que marcó un incremento del 1,7% en relación al mes de agosto.
