¿Mirón o adicto a la peluquería?

Un rarísimo caso tomó estado público en las últimas horas cuando un abogado santiagueño realizó una presentación en el Colegio de Abogados afirmando que “desde hace aproximadamente un mes, en reiteradas oportunidades, en la puerta de mi estudio, vengo observando la presencia de una persona de sexo masculino siempre con actitudes obsesivas, acechantes, sospechosas e intimidatorias. Dicho individuo, al notar mi presencia siempre se retira del lugar actuando de manera sospechosa”.

¿Estamos ante una enorme confusión, una serie de episodios que atados pueden encerrar una enorme conspiración o solo ante un obsesivo de la estética peluqueril, empujado por las nuevas tendencias que marcan que el hombre ya asiste en igual o mayor medida a la peluquería que las mujeres? ¿Será esta una respuesta a la explosión que se vive de “barberías”, como en los 90’ fueron los parripollos y las canchas de padle? Pues acompáñennos a intentar desentrañar de que se trata, con la información que se dispone.
De un lado un abogado denunciando la constante presencia, a lo largo de un mes, de una persona y un auto, parado prácticamente en la puerta de su estudio, sacando fotos, subiendo, bajando, “en actitud sospechosa”, y del otro lado un legislador provincial, de alto perfil opositor afirmando que esto es, claramente, “una persecución política de aquí a la China”.

Agustín Argibay Lapalma, Matricula Profesional 3805, expresa ante el Colegio de Abogados que decidió realizar la denuncia al entender que su estudio jurídico, de calle Unzaga, primera cuadra, podría estar siendo objetivo de trabajos de espionaje o de algún seguimiento con vaya a saber uno que fines. El letrado proporcionó fotos, videos, la marca y chapa patente: un Nissan, color gris, dominio OFT325.
La misma presentación se realizó en el MPF (Ministerio Publico Fiscal) y en la justicia Federal, ya que Agustín es hijo de Sebastián Argibay, Juez Federal de esta provincia. Cuando Maria Eugenia Calligaris, a cargo de la Unidad Fiscal de Investigación y Litigación cotejó los datos se dio con que dicho auto está a nombre de Romina Brandan, esposa del legislador Alejandro Parnás, y procedió a citarla. Esto sucedió ayer y fue cuando el legislador de la UCR-Juntos Por El Cambio realizó el video que subió a sus redes, denunciando “persecución política” en su contra y que le estaban plantando “una falsa denuncia”.

Argibay denunció que que ese mismo 12 de marzo, “al salir de mi estudio encontré nuevamente al individuo acechante, utilizando su celular evidentemente para tomar fotografías de mi estudio, a lo que al hacer contacto visual conmigo nuevamente se retiró como escapándose de mi presencia y de manera muy evidente”.
Parnás aseguró que en esa fecha el concurrió por la mañana al domicilio donde se corta el pelo habitualmente desde hace años, ubicado en calle Unzaga entre Jujuy y Rivadavia, a escasos metros de la Legislatura. Info Del Estero pudo saber que dicha peluquería está a 40 metros de la casa y estudio jurídico de la familia Argibay, y que la misma solo atendería mujeres.

Podría ser una explicación y llegar a la conclusión que todo se trata de una gran confusión, que escaló de manera increíble tomando ribetes políticos-conspirativos y de espionaje, que Argibay se sintió acechado por esta presencia, realizó la denuncia y resultó que esta alcanzaba a este legislador, pero todo como parte, insistimos, de una gran confusión. Se solucionaría con Parnás juntándose con Argibay y un “che loco, no, mira, nada que ver, en realidad me iba a cortar el pelo, y bueno, justo me viste y te pareció que te estaban siguiendo”.

Eso podría resolverse así de haber sido un solo día o una sola vez, pero se trata de algo que pasó a lo largo de un mes, en distintos días, horarios y que, siempre según lo referido por Agustín Argibay, cuando el decidió enfrentar a esta persona la misma se iba raudamente, escapando.

Si esto que dice Argibay es así y si lo que afirma Parnás, que esta presencia se debe a que acudía a una peluquería que está a metros del estudio, tal vez estemos ante alguien obsesivo por su estética, ante un caso de alguien que acude sin turno previo y siempre justo el peluquero está ocupado y en los casos en los que no baja del auto y se queda mirando el celular es probable que estemos ante un caso de estética por telepatía, o ese chiste tan santiagueño “se corta el pelo a palabra”.

Otra cosa que sorprende es que, conociendo el alto perfil opositor de Parnás y el interesante uso que hace de sus redes sociales, tal vez de los legisladores locales que mejor explota esa herramienta comunicacional, no hayamos sabido de esto antes. Si vas al peluquero, las veces que sean que vayas en un mes, y alguien sale a filmarte, a seguirte con el celular, siendo vos Diputado Provincial, y con el manejo que ya acotamos de las cuestiones audiovisuales que tiene, no te plantes, vos también filmes y retruques a esa persona tipo “esta persona cada vez que vengo a mi peluquero me filma, me sigue, yo soy legislador, quien es esta persona que me filma”.

No hay términos medios. Es una enorme confusión y de un lado creen que le andan rondando el estudio jurídico y del otro que lo denuncian como parte de un plan de persecución política y es un cumulo de casualidades, o estamos ante algo más escabroso con derivaciones inimaginables que se sabe cómo empiezan, mas no como terminan, ya que muchas cosas no cierran, no cuadran.

Info Del Estero intentó dialogar con Agustín Argibay, pero nos hizo saber que, de momento, se manejará por los carriles de la justicia, pero desde el entorno de su padre, el juez Federal Sebastián Argibay dejaron trascender que “no se denunció a nadie en particular, ya que no se conoce a nadie y solamente se acercaron fotos, videos, para que la justicia establezca de que se trata, ya que hablamos de una persona que durante un mes estuvo fisgoneando, filmando, sacando fotos en la casa y estudio jurídico de juez federal, que investiga secuestros, casos de narcotráfico, estafas y uno no sabe qué hace esa persona ahí, constantemente. Además, cada vez que se lo descubrió y se intentó abordar tuvo actitudes huidizas. Es cuanto menos imprudentes y el (por Parnás) es quien debiera explicar esto, no nosotros”.