
Santiago del Estero vivió este fin de semana una nueva muestra de lo que es la solidaridad y el amor por el prójimo, de la mano del 8° “Batallón de Amor” que en esta ocasión tuvo como “bendecido” a don Ramón Gareca.
El pedido de ayudar a este querido vendedor ambulante venía repitiéndose desde hace tiempo. Y fue Marcos Burgos, el creador de esta cadena de favores en Santiago del Estero, quien se encargó de ubicarlo y conocer mucho más sobre su vida.
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“Don Ramón vive en el barrio Campo Contreras. Tiene 80 años y me contó que es vendedor ambulante de toda la vida. Vende, porque es el sustento de su hogar y tiene a sus tres nietos a cargo, dos de los cuales se quedaron con él tras el fallecimiento de su papá, hijo de Don Ramón”, reveló.
“Además de colaborarle con la compra de sus productos y la donación de alimentos y otros artículos, dos integrantes del grupo colaboraron para abonar lo adeudado de luz, ya que Don Ramón estaba sin suministro. Desde lo recaudado por transferencias se va a cubrir 3 meses de las facturas”, detalló Marcos en diálogo con Info del Estero.
EL IMPACTO
“La verdad estas acciones nos llena el alma. Ver a las familias participar, inculcando valores desde temprano a sus pequeños, es muy lindo. Hay niños que incluso le realizan cartitas o colaboran con sus ahorros”, comentó emocionado.
Y en ese sentido, Burgos rescató que uno de los fines del “Batallón” es unir a las familias santiagueñas y mostrar que no todo esta perdido”.
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CÓMO SURGIÓ EL “BATALLÓN DE AMOR”
El impulsor es Marcos Burgos, vecino de la zona norte de Capital y padre de una niña que lo acompaña a cada una de las iniciativas. Dijo que conoció la propiesta a través de los videos de TikTok. ”
Vi los de Venezuela y me llamó la atención. Busqué si se hacía en Argentina y solo se había llevado a cabo en Buenos Aires y Tucumán, entonces sin dar muchas vueltas me animé, armé un grupo de WhatsApp y por redes propuse el “Batallón”. El primer “bendecido”, como dicen los miembros de este enorme grupo solidario, fue José Rufatto, vendedor de tutucas en la Peatonal. “Esperaba 10 o 15 personas y cuando llegué éramos más de 100. Así empezó todo y planeamos seguir ayudando a muchos más…”.