
La historia de Gustavo es una de lucha, esperanza y segundas oportunidades. Oriundo de Campo Gallo, pasó más de cuatro años en lista de espera aguardando un trasplante de riñón. La espera fue larga, llena de incertidumbre, pero finalmente, hace aproximadamente un mes, la noticia que tanto anhelaba llegó: en la provincia de Córdoba, un donante le dio la oportunidad de seguir adelante.
Hoy, ya con el alta médica y evolucionando favorablemente, su historia es motivo de alegría no solo para su familia y amigos, sino también para toda la comunidad. La Asociación Trasplante y Vida de Santiago del Estero (Atyvse) jugó un rol clave en su proceso, brindándole asesoramiento, acompañamiento y el apoyo necesario para concretar cada uno de los trámites que le permitieron acceder a esta oportunidad de vida.
Melina Castellanos, vicepresidenta de la ONG, destacó la importancia de la donación de órganos y el trabajo que realizan para ayudar a quienes, como Gustavo, muchas veces no cuentan con toda la información necesaria. “Es una enorme alegría recibir esta noticia. El trasplante no solo mejora la calidad de vida de quien lo recibe, sino también de todo su entorno. Sin donantes, no hay trasplantes, y por eso es fundamental tomar conciencia sobre la importancia de este acto de amor”, expresó.
En su mensaje, Castellanos también quiso agradecer a aquellas familias que, en medio del dolor, han tomado la decisión de donar los órganos de un ser querido, permitiendo que otras personas puedan seguir viviendo. “No hay palabras que alcancen para decirles gracias”, concluyó con emoción.