GALERÍA DE IMÁGENES: Califican de “multitudinario” el Encuentro de Catequistas Santiagueños 2025
ENCASA 2025.

Tal como estaba previsto, este sábado la Arquidiócesis de Santiago del Estero vivió el Jubileo de los Catequistas, con un multitudinario encuentro que se desarrolló en el Colegio San José de ciudad Capital. En su mensaje, el Cardenal Bokalic invitó a los catequistas, “a mirar y conmoverse ante el sufrimiento de los hermanos. Estamos llamados a esto”.

Todo arrancó, bien temprano, en el pórtico del Parque Aguirre. Hasta allí llegaron cientos de catequistas de distintos puntos de la Arquidiócesis de Santiago y peregrinaron hasta la Catedral Basílica “Nuestra Señora del Carmen”.

Allí participaron de la Santa Misa que estuvo presidida por el Cardenal Primado de Argentina, Vicente Bokalic CM, quien estuvo acompañado por los sacerdotes santiagueños.

En su reflexión monseñor Vicente Bokalic manifestó su inmensa alegría por compartir este Jubileo de los Catequistas, “ustedes son una fuerza evangelizadora, que nos ayuda, son colaboradores de primera mano para llevar el mensaje de Jesús”.

“Nuestro mundo está hambriento de Dios, de pan, justicia, verdad, de paz. Si falta Dios falta todo, al fin y al cabo es Dios quien nos sostiene, nos da la vida, el que nos espera siempre, nuestro Santiago del Estero necesita de ese Dios viviente”, argumentó.

Más adelante el purpurado expresó, “necesitamos de ese Dios que nos muestra su misericordia. El Año Jubilar es un año de misericordia, queremos experimentar esa misericordia de Dios que nos ama. Que lindo es grabarse la frase de Pablo, la Esperanza no defrauda, por qué no defrauda porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo recibido en el bautismo, en la confirmación”.

A la vez sostuvo, “cuando parece que todo se cae, que nada tiene sentido, que el mal nos supera en todos los ordenes, el amor de Dios reverderce, rejuvenece, es la historia de la Iglesia de tantos siglos, tantos pecados, de tantas gracia. El testimonio más lindo son los santos los de antes y los de ahora, como dice Francisco hay mucha santidad entre nosotros; los santos de la puerta de al lado. Una mamá, una abuela, doctor, dirigente, un joven, un abuelo, tanta santidad, cuantos siglos de santidad”.

Por otra parte el pastor de la iglesia santiagueña añadió, “cómo reencontrarnos con este Dios que vive entre nosotros en un mundo cansado, que pierde la esperanza, que pierde rumbo. Nosotros -dirigiéndose a los catequistas- tenemos ese tesoro inmenso, el haberlo conocido a Jesús. Ustedes como catequistas deben transmitir esa experiencia de Jesús, contagiar lo que ustedes vieron, tenemos que compartirlo con aquellos que están tristes, que no tienen fuerzas, sumergidos por la pobreza, la marginación, el olvido”.

Agregó, “como decimos siempre, Dios no se deja ganar en generosidad, cuanto más damos más recibimos, y dar desde nuestra pequeñez, desde nuestro límite, desde nuestras faltas y pecados porque no somos perfectos. Es la iglesia de mucha presencia de Dios, pero de mucho pecadores también”.

En ese contexto llamó a los catequistas a dejarse, “reconciliar, es Dios que sale a nuestro encuentro, nosotros nos apartamos. En este año queremos vivir esto, seguir viviendo el evangelio de Jesús, en los signos que él nos habla”.

“Nos dice Francisco, Jesús se hace cargo de los humildes, de pobres, recuerda el estilo de Dios, es la cercanía, compasión y misericordia, este es el estilo de Dios. Teemos que mostrar a ese Dios cercano, compasivo, amigo”, acotó.

El primado de Argentina fue claro al manifestar, “el Jubileo no sólo es el reencuentro con ese Dios que me reconcilia, me perdona, eso tiene consecuencias sociales a la hora de impartir justicia, dar oportunidades a los pobres. El encuentro que Zaqueo tiene con Jesús, lo lleva a desprenderse de aquello que él amaba como ser riqueza y poder. A partir de la nueva riqueza que conoció, el amor de Dios, fue capaz de abrir los ojos a los demás”.

“En medio de tantas fragmentación, peleas, discordias. Como sociedad estamos contagiados de eso, desde los mismo medios que buscan abrir brechas, discordias. Estamos enfermos de eso. Nosotros -catequistas- estamos llamados a crear puentes de paz, en la catequesis, en los pequeños grupos, en las comunidades”, alentó Bokalic.

También mencionó, “Jesús nos abre los ojos, a veces enceguecidos por la vanidad, por el poder, por lo honores, comodidades. Nos engancharnos en tantas cosas que impiden ver la presencia de Dios y los rostros sufrientes de nuestros hermanos”.

Sobre este punto amplió, “cuando nos encerramos nosotros mismos, nos buscamos nosotros mismos, nos enceguecemos y perdemos el sentido. No somos capaces de mirar, de conmovernos ante el sufrimiento, estamos llamados como catequistas a esto. Señor abre mis ojos, sáname de mis cegueras, para que pueda ver y maravillarme de las cosas hermosas que vemos”.

Finalmente monseñor Bokalic expresó, “no somos profetas de lamentos, somos profetas de la vida donde hay muchos días grises, de sol, mucho bien entre nosotros, que nadie los destaca. Necesitamos recrear nuestras vidas para seguir apoyando tanto buenos que hay entre nosotros, necesitamos ver eso. Jesús viene a darnos un año de gracia, a decirnos yo te quiero,, te amo, sos importante para mí”.

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