
Diego Spagnuolo, el hombre que pasó de titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) a ser el más odiado por el Gobierno de Javier Milei, se mantiene en silencio y cauteloso. Según trascendió este jueves, el exfuncionario tiene miedo y se siente solo en medio del escándalo desatado por presuntas coimas en el organismo que supo presidir.
Según publica La Nación, contó que el Ejecutivo le envió un emisario que le ofreció abogados de dos estudios jurídicos, pero los rechazó. Y es que convive en él “furia”, “tristeza” y “decepción” especialmente con el presidente Javier Milei, su hermana, los Menem y Sandra Petovello.
Ante sus amigos, dice que hiso lo que consideraba correcto y que hicieron una “cama”. Por lo pronto, prefiere callar y esperar, así que no atiende a la prensa. “Él les cuenta que sólo quería limpiar el área, anular las pensiones mal otorgadas y volver al sector privado con la frente en alto, ya fuera para reabrir su estudio jurídico o escuchar ofertas laborales. Un horizonte, en suma, que la semana pasada se trastocó por completo”, explica el medio citado.
Y agrega una frase de uno de los amigos de Spagnuolo: “Diego es un bocón, sí, pero porque no tenía experiencia política previa, entonces hablaba con cualquiera como si fuera un ciudadano más”. El problema, según explicó, fue que “nunca imaginó es que le iban a intervenir el teléfono”.
Eso sí, aclara que “la grabación más sensible corresponde a un café o restaurante, no una escucha telefónica. Pero otras son escuchas telefónicas. Hay de todo”.
Mientras tanto, el Gobierno aún está la incógnita de quién grabó la conversación. Dice su amigo que el exfuncionario “sospecha de Cerimedo”. Se trata del consultor Fernando Cerimedo, uno de los dueños del portal “La Derecha Diario” y pareja de la ingeniera Natalia Basil, quien trabajó con Spagnuolo en la Andis hasta que dio un portazo, tras apenas seis meses de gestión.
Si bien La Nación intentó contactarse con la pareja, hasta el momento, no lo logró. No obstante, en declaraciones al diario Clarín, Cerimedo confirmó el vínculo y que sabía sobre su malestar hacía meses. “Éramos solo amigos, conocidos, con el que hacía catarsis”, afirmó. Además, reveló que a él ya se lo “había contado tiempo antes; en cuotas”.
Otro de los apuntados es Daniel Garbellini, funcionario al que Milei echó de la Andis en el momento en que estalló el escándalo. “Diego [por Spagnuolo] sólo firmó tres licitaciones, que fueron prolijas y, en el caso de la limpieza, dispuso seguir con la misma empresa que ya estaba porque ofertó el mejor precio. No te olvides de algo: Diego es abogado, tiene calle y cuidaba su firma”, planteó. “El resto de las licitaciones, las manejaba Garbellini, ¿está claro?”, remarcó.