
En la antesala a la suba de temperaturas, el Gobierno nacional evalúa recortar subsidios energéticos que se aplican a los hogares. La iniciativa responde al plan oficial de ajuste fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional.
Según anticipó el secretario de Minería y Energía, Daniel González, la propuesta contempla recortar total o parcialmente la asistencia al gas en verano y a la electricidad en invierno, cuando el consumo de cada servicio suele ser inferior.
El funcionario señaló en el streaming Carajo que la gestión de Javier debe aumentar tarifas y enfrentar los cortes de luz originados por años de desinversión en la red. “La gente pagaba el 30% del costo de energía, ahora paga el 80%. Pero también hay que recomponer la ecuación económica de las compañías que la producen. Deben lograrse ambas cosas. El usuario afronta un mayor costo, pero ese día no mejora el servicio, porque requiere años”, explicó.
En ese marco, insistió: “¿Tiene sentido subsidiar el gas en verano? La verdad que no, porque el consumo es bajo. ¿Y la energía eléctrica en primavera y otoño? Quizá haya que subsidiarla a ciertos grupos. El 60% de los hogares argentinos recibe subsidio de energía eléctrica”, reprochó González.
En la charla, en la que participaron el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, el funcionario no dio vueltas y reconoció que el principal motivo por el que no trasladaron el incremento del costo de la energía habitual en invierno a las facturas finales fue evitar un impacto en los usuarios en la previa a las elecciones legislativas.
Polémica en puerta por el recorte de subsidios
La iniciativa que analiza el Gobierno genera controversias en torno a la situación de los usuarios sin red de gas natural que emplean electricidad para calefaccionarse en los meses más fríos. En paralelo, surge la duda sobre si los recortes afectarán a todas las categorías residenciales o solo a los sectores de mayores ingresos.
Es que, para los hogares de menores ingresos, el subsidio estatal es una herramienta clave, ya que permite que accedan a una tarifa reducida, componente de la factura junto con distribución, transporte e impuestos.
Actualmente, los usuarios se agrupan en tres niveles según los ingresos declarados frente a la Canasta Básica Total (CBT) publicada por el Indec: Nivel 1 (ingresos altos) abona el costo pleno; Nivel 2 (ingresos bajos); y Nivel 3 (ingresos medios).
Cabe destacar que la reducción de subsidios y la redefinición del esquema de asistencia figuran como los ejes de la estrategia energética del Gobierno libertario para el mediano plazo, en un contexto de fuertes restricciones fiscales acordadas con el FMI.