Este viernes, el presidente Javier Milei detalló un proyecto de reforma laboral cuya meta es darle “previsibilidad a las empresas e incentivar la contratación formal. Fue durante un acto que encabezó en una fábrica siderúrgica en la localidad bonaerense de San Nicolás.
Sin aclarar si la iniciativa fue conversada en el Consejo de Mayo, entidad que incluye a opositores, empresarios y sindicales, quienes justamente estaban hablando de modernizar las condiciones laborales.
“Queremos anunciar una serie de reformas económicas dirigidas a apuntalar este proceso de crecimiento inédito en nuestra historia. Con la macro andando como viento en popa, urge las reformas que dinamicen la micro. Estas reformas serán beneficiosas para toda la economía para beneficiar a medio millón de pymes, a las empresas grandes y principalmente a los trabajadores”, afirmó.
Para Milei, “va a motorizar la creación de cientos de miles de empleos en blanco en el sector privado” y dejará atrás “15 años de destrucción del empleo por malas políticas”.
“Estaremos impulsando una reforma general del régimen laboral para darle previsibilidad a las empresas e incentivar la contratación formal”, planteó. En ese sentido, volvió a mirar al pasado: “por demasiado tiempo la incertidumbre jurídica trajo sobrecostos y temor en las pymes ante cada contratación, empujando a miles de trabajadores a la informalidad”. “Por esa razón, tener una pyme se volvió una tarea de alto riesgo” sostuvo.
Milei habló del “riesgo laboral” y que “las pymes necesitan una reforma profunda”, como así también los trabajadores. “Necesitamos un marco jurídico en lo laboral claro, simple y previsible, y que deje de ser un obstáculo para la contratación para pasar a ser una herramienta para el crecimiento, desarrollo y la prosperidad”.
“Pretendemos impulsar la negociación de los convenios colectivos de trabajo. El objetivo es reimpulsar nuevas negociaciones colectivas que adecuen los marcos contractuales a la realidad productiva, dejando atrás estructura vigente de hace más de 70 años. Fomentará la negociación el vínculo entre la parte empleadora y sindical”, manifestó.
Esos nuevos convenios no serán obligatorios, según precisó el mandatario. “Quienes quieran volver a elegir los esquemas establecidos hace más de 70 años, pueden hacerlo pero eso debe ser fruto de una negociación que busque poner el país adelante. Si nadie quiere cambiar los marcos, se acordarán y seguirán con sus marcos”, dijo.
Por otro lado, aseguró que reducirán “trabas burocráticas para que los procesos registrales puedan hacerse de manera digital, ahorrando tiempo y costos para todos. El objetivo es simple: queremos que no sea necesario contratar un contador ni un abogado para montar una empresa y generar empleo formal”, precisó.
A su vez, cuestionó la litigiosidad laboral: “Para recomponer este vínculo entre trabajadores y empresarios, al mismo tiempo es necesario quitarles poder a agentes que buscan dañarlo por su propio beneficio, como por ejemplo los caranchos laboralistas, que son capaces de llevar a una pyme a la quiebra y empujar a sus trabajadores al desempleo con tal de cobrar un juicio”.
Según Milei, “esta reforma laboral está orientada a terminar de una vez y para siempre con la nefasta industria de juicio, que ha redundado en que no se genere un solo puesto de trabajo genuino neto en la Argentina en los últimos 15 años”.
“Para esto, vamos a buscar eliminar la discrecionalidad de parte de los jueces laborales a la hora de dictar sentencias. Estos jueces, en muchas circunstancias, a través de la imposición de altas tasas de interés y fallos arbitrarios, envían directamente a la quiebra a las pymes por la imposibilidad de hacerle frente a los pagos”, concluyó.
