El meteorólogo del INTA, Howard Van Meer, brindó a Info del Estero un análisis detallado del feroz temporal de viento que afectó a gran parte de la provincia durante la noche del jueves. Aunque el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó ráfagas máximas de 61 km/h, el especialista sostuvo que, por la magnitud de los daños reportados en distintos barrios y localidades, la intensidad real habría superado los 100 km/h.
“Hubo vientos muy fuertes, con muchísimos árboles caídos y techos de chapa que volaron enteros. No coincide con un registro de apenas 61 km/h. En las zonas afectadas, claramente las ráfagas fueron mayores”, explicó Van Meer, quien no descartó que se haya tratado de un fenómeno muy localizado, lo que podría justificar la diferencia entre los datos oficiales y el impacto real.
El meteorólogo recordó que el temporal se produjo después de una jornada de intenso calor, condición que favorece estos eventos violentos, especialmente en primavera: “Se dio un cambio muy brusco. Y en esta época, esos contrastes pueden generar vientos y ráfagas de esta magnitud”, señaló.
Van Meer insistió en que este tipo de episodios debe servir como advertencia para repensar la planificación urbana. “Siempre hablamos de tener en cuenta estos eventos extremos al diseñar nuevas áreas urbanas. Los extremos van a ser cada vez más fuertes debido al cambio climático”, remarcó.
En esa línea, recomendó evitar prácticas que aumentan la vulnerabilidad de las ciudades ante lluvias intensas o calor extremo. “Si sabemos que en el futuro las precipitaciones serán más fuertes —más cantidad de agua en menor tiempo— no conviene hacer plazas completamente de cemento. Hay que crear reservorios y espacios que permitan infiltrar el agua. Y lo mismo con las sombras, que son fundamentales para atenuar las altas temperaturas”, detalló.
