Maher Carrizo atraviesa uno de los momentos más brillantes de su joven carrera. El delantero de 19 años, surgido de las inferiores de Vélez y figura del equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto, protagonizó un gesto que conmovió al mundo del fútbol: le compró una casa a su mamá en Santiago del Estero, su provincia natal.
El propio futbolista compartió en sus redes las imágenes de la vivienda junto a sus padres y escribió un mensaje cargado de emoción:
“Después de tanto esfuerzo, hoy pude cumplir uno de los sueños más grandes, obsequiarle una casa a mi Mamá en Santiago del Estero. Nada de esto hubiera sido posible sin el apoyo del club y de todas las personas que confiaron en mí desde el primer día. Esta es apenas una pequeña muestra de agradecimiento. Vamos por más, siempre juntos”.
De Colonia Dora a Liniers
Criado en Colonia Dora, Carrizo empezó a jugar al fútbol a los 5 años en una escuelita local. Más tarde pasó al Club Sarmiento de La Banda, donde fue dirigido por el Profe Pinino Ruiz. Su vida cambió cuando Emiliano Gallo, ex captador de Vélez, lo vio jugar y lo llevó a probarse en la institución de Liniers en 2015.
Desde su llegada, sus condiciones no tardaron en sobresalir. Fue goleador en Sexta, se consolidó en Reserva y fue pieza clave del equipo campeón que dirigía Marcelo Bravo.
Un ascenso meteórico
El 6 de agosto de 2024 dio el salto a Primera División de la mano de Gustavo Quinteros, en los octavos de final de la Copa Argentina, donde marcó un gol ante San Lorenzo. Aquel debut fue apenas la confirmación de un camino que ya venía construyendo con trabajo y disciplina.
En su momento, al firmar su primer contrato, había dicho: “Todo lo hago a base de trabajo y sacrificio. Mi sueño es debutar en la Primera de Vélez y jugar un Mundial Sub 17”. Esos objetivos no solo los cumplió: también disputó el Mundial Sub 20 en Chile con el equipo de Diego Placente, llegando a la final ante Marruecos.
Presente de figura y futuro europeo
Carrizo ya suma 51 partidos, 11 goles, 3 asistencias y tres títulos (Liga Profesional 2024, Supercopa Internacional y Supercopa Argentina 2025). Su crecimiento despertó el interés de River Plate, aunque la cláusula de más de 10 millones de dólares lo mantuvo en Vélez, donde lo consideran uno de los proyectos más importantes del club.
“Estoy muy feliz de seguir en el club que me formó y me dio todo”, expresó recientemente.
Hoy, además de su rendimiento en la cancha, Maher Carrizo celebra un logro personal que trasciende el fútbol: devolverle a su familia parte del esfuerzo que lo llevó a ser una de las grandes promesas del fútbol argentino.
