Papá Noel de caravana: la iniciativa familiar que lleva regalos y sonrisas a miles de niños por toda la ciudad

Mientras algunas personas usan como escudo antisocial que “a diciembre llegamos todos cansados” y deciden quedars en su casa, otras ven en el último mes del año esa última chance para hacer algo grande. Y como sabemos que en tiempos difíciles la salida es colectiva, y desde Info del Estero celebramos y compartimos el espíritu comunitario, les compartimos esta historia que más que digna de contar, es digna de imitar.

Cada Nochebuena, cuando Santiago del Estero se prepara para el brindis y las familias sacan sus mesas a la vereda, en el barrio General Paz comienza a gestarse una fiesta distinta: una caravana solidaria encabezada por Papá Noel, que reparte golosinas, juguetes y abrazos a cientos de chicos de la ciudad.

Lo que empezó como una idea casi improvisada en 2021, hoy se transformó en una tradición esperada y celebrada por familias enteras. Desde Info del Estero hablamos con Tatiana Belén Pérez, Tati, como todos la conocen, una de las integrantes de la familia Carabajal, para conocer el detrás de esta movida que crece año tras año.

Una idea familiar que se volvió tradición

Tati recuerda con claridad el origen: “En una charla, allá por 2021, mi suegro Ángel Carabajal propuso hacer de Papá Noel. Lo dijo como una idea loca… y todos dijimos sí”. Así empezaron: reuniendo dinero entre hijos, nueras y amigos, comprando golosinas y armando bolsitas a pulmón.

Ese primer año repartieron 300 bolsitas en dos barrios: General Paz y Bosco 3. Fue solo el comienzo.
En 2022 la caravana creció: recorrieron tres barrios y entregaron más de 500 bolsitas.
En 2023 sumaron un barrio más y superaron las 700.
En 2024, la familia alcanzó casi toda la capital, y entregando más de 900 bolsitas y juguetes.

“Los chicos salían de las mesas familiares, nos corrían para recibir un regalito”, recuerda con emoción. “No te imaginas la alegría que les da un simple alfajor”.

El motor de todo: Ángel Carabajal y una familia entera puesta al servicio de la ilusión

La caravana no podría entenderse sin hablar de Ángel, el “Papá Noel” oficial de esta historia. Solidario por naturaleza, siempre colaboró con agrupaciones de peregrinos, comedores y organizaciones barriales. Padre de ocho hijos y abuelo de 25 nietos, encontró en esta caravana una forma de seguir sembrando amor.

“Él ama a los chicos, todos los años termina emocionado. Para él, llegar a más lugares es un sueño”, dice Tati, que hace quince años forma parte de la familia.

Detrás de cada bolsita hay horas de trabajo. Y no es solo una metáfora. “Hay años en los que directamente comemos sanguchitos el 24 porque no tenemos tiempo de cocinar”, cuenta Tati entre risas, recordando las noches enteras con Viki Medina, su cuñada, otra cabecera importante en la organización. “Es todo el día abrir paquetes, armar bolsitas, preparar la camioneta”.

En la caravana participan autos, camionetas y motos. Las motos van adelante, cortando el tránsito para que Papá Noel pueda entregarle a cada niño su bolsita, su juguete y su abrazo. Detrás, los autos llevan música navideña a todo volumen, anunciando su llegada por los barrios.

Las familias ya los conocen: los esperan en la vereda, con celulares listos para la foto. “Se arma una fiesta”, dice Tati. Y se nota.

Donaciones que se transforman en sonrisas y el sueño para 2025: llegar al CEPSI y al Hogar de Niños

La organización se sostiene a través de la comunidad. “Publicamos en estados, en Facebook, Instagram, TikTok… lo que podemos. Amigos, vecinos, familias enteras nos ayudan”, explica.

Pueden donar golosinas, juguetitos, jugos, gaseosas o colaborar a través del alias que la familia comparte para quienes no pueden acercarse. “Lo más mínimo suma. Tenemos fotos de donaciones pequeñas que nos han servido muchísimo”, asegura.

Cada bolsita está pensada con dedicación: alfajor, chizitos, puflitos, chupetines, caramelos y, cuando hay, algún juguetito. “Son bolsitas súper golosas”, dice con orgullo.

Aunque en 2024 la caravana logró ingresar al área de urgencias del CEPSI Eva Perón, no pudieron avanzar hasta las salas por falta de autorización. “Este año queremos entrar, llegar a los chicos que están internados. También entrar al Hogar de Niños. Es nuestro mayor deseo”, destaca Tati.

Para lograrlo, saben que necesitan sumar más manos y más donaciones. Por eso este año decidieron hacer más visible la iniciativa y pedir el apoyo de la comunidad.

Una Navidad que también transforma a los grandes

La caravana no solo emociona a los niños. “Los grandes también nos esperan con una ilusión tremenda”, confiesa Tati. Y agrega algo que resume el corazón de esta propuesta: “A veces a los adultos nos falta un poco de esa alegría. Pero recibir un gracias, ver los estados donde nos agradecen… te llena el alma”.

Por eso, la familia Carabajal seguirá apostando a esta “loca aventura junto a Papá Noel”, como la llama Tati. Porque en cada bolsita, en cada abrazo, en cada foto improvisada, se esconde el verdadero espíritu navideño: estar para el otro.

Cómo ayudar

La familia invita a toda la comunidad santiagueña a sumarse con golosinas, bebidas, juguetitos o colaboraciones económicas para poder armar las bolsitas de este año. Por donaciones o información puede comunicarse a los teléfonos 3854020821 (Tati) o 3854020034 (Viki). También se reciben donaciones a través del alias: papa.noel2025.

“El sueño es llegar a más chicos que nunca”, afirma Tati. Y todo indica que la caravana 2025 va camino a ser la más grande de todas.

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