Mientras la mayoría de las familias santiagueñas celebraban la llegada del Año Nuevo en sus hogares, los trabajadores del SEASE 107 recibieron el 2026 de guardia, cumpliendo con la tarea silenciosa y fundamental de estar disponibles ante cualquier emergencia. Lejos de sus seres queridos, eligieron una vez más el compromiso de cuidar la vida de otros.
En la base, cinco ambulancias con sus respectivos choferes y enfermeros, junto a tres radiodespachadores, compartieron un breve momento de brindis y saludo. Las sirenas sonaron como símbolo de unidad, responsabilidad y vocación, marcando el inicio de un nuevo año al servicio de la comunidad, sin bajar la guardia ni por un instante.
