La actividad sísmica no da tregua en el sur de México. Tras el fuerte terremoto de magnitud 6.5 que sacudió al país el viernes, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) informó que este sábado 3 de enero de 2026, a las 15:43 horas, se registró un nuevo movimiento telúrico de magnitud 4.2 con epicentro nuevamente en el estado de Guerrero.
El fenómeno de esta tarde tuvo su punto central a 18 kilómetros al oeste de San Marcos, una de las zonas más castigadas por el sismo anterior. Según el reporte técnico, el temblor se originó a una profundidad de 10.8 kilómetros, situándose en una latitud de 16.798° y longitud de -99.564°.
Aunque por su magnitud esta réplica no activó la alerta sísmica en la capital, generó alarma entre los pobladores de Guerrero, donde las tareas de remoción de escombros y evaluación de daños en las más de 700 viviendas afectadas continúan sin pausa.
Víctimas y daños
Hasta el momento, las autoridades mantienen la cifra oficial de dos personas fallecidas (una mujer en San Marcos, Guerrero, y un hombre en la Ciudad de México) y 12 heridos. En Acapulco, brigadas de Protección Civil trabajan en la limpieza de 18 derrumbes de tierra en la avenida Escénica y el control de fugas de gas. El Plan DN-III-E del Ejército Mexicano sigue activo en su fase de auxilio para asistir a las familias que perdieron sus hogares, especialmente en la localidad de Las Minas.

¿Por qué México tiembla tanto?
La recurrencia de estos eventos responde a la compleja ubicación geográfica del país. México se encuentra situado sobre la interacción de cinco placas tectónicas:
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Placa de Norteamérica.
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Placa de Cocos.
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Placa del Pacífico.
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Placa de Rivera.
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Placa del Caribe.
Esta disposición convierte a la región, y especialmente a estados como Guerrero y Oaxaca, en una de las zonas con mayor actividad sísmica del mundo.

La ciencia ante los sismos
Ante la inquietud social por la seguidilla de réplicas, las autoridades y científicos reiteraron que, pese a los avances tecnológicos globales, los terremotos no se pueden predecir. Hasta la fecha, ninguna entidad ha logrado pronosticar con rigor científico la fecha, hora o lugar exacto de un sismo, por lo que la prevención y el respeto a los simulacros siguen siendo las herramientas más efectivas para salvar vidas.
