Violencia extrema: una adolescente fue brutalmente herida tras meses de hostigamiento en redes sociales

Un grave hecho de violencia se registró el pasado 1 de enero en la ciudad de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe. Una adolescente de 15 años fue atacada por un grupo de cinco adolescentes —dos varones y tres mujeres, todos menores de edad— en inmediaciones de un kiosco, alrededor de las 21.

Según el testimonio de su madre, Luciana Nardulli a Info del Estero, la agresión no fue un hecho aislado, sino el desenlace de una situación de hostigamiento sostenido. La mujer aseguró que su hija venía siendo víctima de bullying desde hacía tiempo, tanto a través de redes sociales como mediante intimidaciones en la vía pública.

El ataque fue de tal violencia que la adolescente sufrió heridas de gravedad y debió ser trasladada de urgencia al hospital Jaime Ferré, donde fue sometida a cirugías.

“Yo hablé con los padres de los agresores antes de que pasara esto y no fui escuchada”, relató la madre. “Se graban cuando golpean a alguien y lo suben como si fuera una hazaña”, denunció, al advertir que no se trató de un hecho aislado, sino de una escalada de violencia que ya había obligado incluso a otras adolescentes a irse de San Cristóbal por miedo.

El ataque y la intervención de los vecinos

El ataque se concretó cuando Delfina fue interceptada por dos varones y tres mujeres, varios de ellos armados con cuchillos. La adolescente fue acorralada en la vereda y sufrió cortes en el rostro, mientras los agresores intentaban herirla en el cuello.

El testimonio de su madre revela un dato estremecedor: la joven pidió ayuda en el quiosco, pero no recibió asistencia. “Le cerraron la ventana. La dejaron sola frente a cinco personas”, relató.

Fueron los gritos y la rápida reacción de los vecinos lo que permitió frenar la agresión y trasladar de urgencia a la joven al Hospital de San Cristóbal, para luego ser derivada a Rafaela, donde recibió atención especializada. Actualmente se encuentra fuera de peligro, aunque deberá ser evaluada por un cirujano estético.

Sin detenidos y con amenazas

A pesar de la gravedad del hecho, ninguno de los agresores permanece detenido. “Están en sus casas, con sus familias, mientras mi hija no puede mirarse al espejo”, expresó su madre.

Además, denunció haber recibido amenazas por parte de familiares de los atacantes, mientras los padres de los agresores niegan lo ocurrido, pese a la existencia de testigos y cámaras de seguridad.

“Hoy te sentís solo, aunque acompañado por la gente”, resumió.

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