El Festival de la Chacarera reafirmó la identidad santiagueña con dos noches a pura música del 55° Festival Nacional de la Chacarera

Durante dos noches consecutivas, la Plaza Añoranzas se convirtió en el epicentro de la cultura santiagueña, vibrando al ritmo de nuestra música en un encuentro que reafirmó la identidad y el sentir de un pueblo. La ciudad se llenó de pañuelos al aire, el latido de los bombos, el trinar de las guitarras y esos abrazos que recordaron a cada asistente quiénes somos y de dónde venimos.

Una noche final con mística y grandes invitados

La segunda jornada, celebrada este sábado 3 de enero, volvió a colmarse de vecinos y turistas que se acercaron para vivir el cierre de una fiesta que ya es patrimonio de todos. Tras una primera noche multitudinaria, el festival renovó sus expectativas con una propuesta artística de primer nivel.

El gran protagonista de la velada fue Abel Pintos, quien regresó a la provincia para dar inicio a su gira anual. Durante su concierto, el artista realizó una pausa cargada de emoción para agradecer la calidez del público: “Había venido hace poquito cuando me llamaron para participar de esta fecha, así que agradezco estar esta noche aquí empezando el año”, confesó ante una multitud que lo ovacionó.

El reencuentro con las raíces

Fiel a su esencia, Abel Pintos destacó que el folklore sigue siendo su norte, asegurando que interpretaría chacareras y zambas porque «uno no suelta las raíces». Bajo esta premisa, el artista dio paso a momentos que quedarán guardados en la historia del festival al invitar al escenario a Las Sachaguitarras Atamisqueñas, recordando con profundo cariño y admiración al gran Elpidio Herrera. Acto seguido, la Plaza Añoranzas fue testigo de uno de los puntos más altos de la noche cuando Abel presentó a Horacio Banegas, definiéndolo como un “superhéroe” de la música y calificando esa velada como una de las más especiales en sus 30 años de carrera.

La identidad santiagueña se terminó de sellar cuando compartió escena con sus amigos del Dúo Orellana Lucca, redondeando un bloque de pura tradición. “El amor que sentimos por el folklore es único. Es un privilegio que festivales con una raíz tan tradicionalista me sigan dando un espacio para compartir mis canciones”, reflexionó el cantante emocionado.

Un cierre a pura fiesta

La programación de la última noche se completó con la fuerza de Roxana Carabajal, el talento de Marcelo Mitre, Lorena Moyano, Demi, Kalama Tropical y La Brasita de Mi Chala, ofreciendo una grilla diversa que hizo bailar a todas las generaciones.

Con más de 30 artistas en escena a lo largo de sus dos jornadas, el Festival Nacional de la Chacarera cerró su 55° edición consolidándose como el corazón del folklore y dando un inicio espectacular al calendario de los grandes festivales del año.

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