Un reciente y lapidario informe del Servicio de Investigación del Congreso de los Estados Unidos ha encendido las alarmas sobre el futuro económico de la Argentina. El documento técnico advierte que la administración de Javier Milei se encamina hacia decisiones “difíciles”: el incumplimiento de la deuda por décima vez en su historia (default) o una devaluación forzada del peso ante la escasez de reservas propias.
El análisis legislativo estadounidense es contundente al desmenuzar la composición de los activos del Banco Central. Según el informe, la principal fuente de divisas de Argentina no es genuina, sino que reside en el saldo restante de su línea de swaps de divisas con Estados Unidos. “Los activos en divisas del Banco Central se compensan en gran medida con los pasivos en dólares, y Argentina no cuenta con un superávit comercial sólido que genere entradas de divisas”, señala el documento de perspectivas.
Esta advertencia coincide con la reciente actividad del Banco Central que, a pesar de los anuncios de acumulación, ha intervenido vendiendo dólares para frenar la subida de la divisa, lo que acentúa la presión sobre el tipo de cambio.
A pesar de las expectativas puestas en sectores clave, los números del Presupuesto 2026 no resultan alentadores para los investigadores de Washington. Aunque se espera un crecimiento en las exportaciones de Vaca Muerta y la minería, el informe destaca que las importaciones crecerán a un ritmo mayor.
Se proyecta un déficit comercial de bienes y servicios cercano a los 5.751 millones de dólares para este año, una tendencia negativa que podría sostenerse hasta 2028. Sin un superávit comercial que alimente las arcas del Estado, la capacidad de pago de la deuda pública —cuyos vencimientos aumentarán en los próximos tres años— queda seriamente comprometida.
El informe también pone en duda la llegada de nueva ayuda financiera internacional. Si bien Argentina obtuvo una exención del FMI en agosto por no alcanzar los objetivos de reservas, el Congreso estadounidense advierte que la disposición del organismo a brindar más apoyo es “cuestionable”.
El nivel de exposición que el Fondo ya tiene con Argentina, en comparación con otros países miembros, limita el margen de maniobra para un nuevo rescate. “Si el gobierno de Milei se encuentra sin divisas suficientes, enfrentará la decisión de permitir una mayor flexibilidad en el valor del peso o caer en un nuevo default”, concluye el servicio legislativo.
