La hasta ahora vicepresidenta fue juramentada por el Parlamento bajo una polémica figura jurídica de “ausencia forzosa” dictada por el Tribunal Supremo. Gobernará por 90 días con el respaldo de la cúpula militar y la Asamblea Nacional.
En una jornada de extrema tensión y con un fuerte despliegue de seguridad, Delcy Rodríguez juró este lunes como presidenta encargada de Venezuela. El acto se produce 48 horas después del operativo militar estadounidense que culminó con la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes ya se encuentran en Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo.
El juramento y el rechazo a la detención
Durante la sesión en la Asamblea Nacional, Rodríguez calificó la captura de Maduro como una “agresión militar ilegítima” y un secuestro por parte del gobierno de los Estados Unidos. “Asumo este cargo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano. Nuestro presidente es hoy un rehén del gobierno norteamericano”, afirmó la flamante mandataria interina.
La ceremonia estuvo encabezada por su hermano, Jorge Rodríguez, quien fue reelecto como presidente del Parlamento, y contó con la presencia de Nicolás Maduro Guerra (“Nicolasito”), hijo del mandatario capturado, en un gesto de unidad de la familia presidencial y la cúpula chavista.
Para evitar un vacío de poder que obligara a convocar a elecciones inmediatas, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), alineado con el oficialismo, emitió una sentencia de la Sala Constitucional que introdujo un nuevo concepto jurídico: la “ausencia forzosa”.
Dado que la Constitución venezolana no contempla la captura de un presidente por una potencia extranjera, el TSJ evitó declarar la “falta absoluta”. Bajo esta nueva figura: Delcy Rodríguez ejercerá el cargo por un plazo inicial de 90 días, el mandato es prorrogable por otros 90 días con aprobación parlamentaria y al no declararse la vacancia total, el chavismo elude la obligación constitucional de llamar a elecciones presidenciales en un periodo de 30 días.
Pese al impacto del operativo estadounidense, el oficialismo busca mostrar solidez interna. Rodríguez asumió con el respaldo declarado de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y de una Asamblea Nacional donde el chavismo retiene 256 de los 285 escaños.
Como primer acto de su gestión, el Parlamento instaló una comisión especial —liderada por Jorge Rodríguez— que tendrá como único objetivo buscar la liberación de Maduro a través de gestiones internacionales. Mientras tanto, en Washington avanzan las conversaciones para el establecimiento de un gobierno de transición que no reconoce la legitimidad de esta nueva presidencia interina.
