Con la temporada alta de verano en pleno auge, el Gobierno Nacional puso en marcha el Plan Viajá+ como la herramienta central para fomentar el turismo interno, posicionándose como el sucesor definitivo del histórico programa PreViaje. A diferencia de su antecesor, esta iniciativa impulsada a través del Banco Nación marca un cambio de paradigma en la política sectorial, ya que elimina los reintegros directos y subsidios estatales para apoyarse exclusivamente en instrumentos financieros. El esquema actual prioriza descuentos, cuotas sin interés y una línea de créditos personales diseñada para sostener la actividad turística en un contexto de retracción del consumo, buscando que la financiación bancaria sea el motor de las economías regionales.
El funcionamiento del programa se centraliza en el ecosistema digital del Banco Nación, permitiendo a los usuarios gestionar beneficios a través de la aplicación BNA+, la plataforma BNA Viajes y Tienda BNA. Entre los ejes más destacados se encuentran los préstamos personales a sola firma con montos de hasta 5 millones de pesos, tasas fijas y plazos de hasta 18 meses, pensados específicamente para que las familias costeen sus vacaciones sin comprometer el límite de sus tarjetas de crédito. Esta oferta abarca rubros que van desde la hotelería y gastronomía hasta pasajes nacionales, alquiler de autos y balnearios, contando ya con la adhesión formal de provincias como Mendoza, que coordinó la incorporación de sus prestadores registrados para garantizar una oferta formal y segura.
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El lanzamiento no pasó desapercibido en el ámbito político, generando una reacción inmediata del subsecretario de Turismo de la provincia, Nelson Bravo. A través de un video en sus redes sociales, el funcionario calificó irónicamente a la medida como un “PreViaje blue” y cuestionó el cambio de postura del Gobierno Nacional respecto a la intervención estatal.
Bravo señaló con humor que, tras un periodo donde se instó a que cada provincia se arreglara por su cuenta, el regreso de un esquema de subsidio de tasas por parte del Banco Nación representa un reconocimiento de que el Estado Nacional no puede estar ausente en la dinamización de un sector tan sensible.
Mientras el Gobierno Nacional defiende el Plan Viajá+ como un modelo que reduce la intervención directa y ordena el gasto público al alinearse con el financiamiento privado, desde las provincias se observa el movimiento como un alivio necesario pero contradictorio con el discurso oficial previo. Bravo subrayó que el sostenimiento del turismo hasta el momento ha sido mérito del esfuerzo exclusivo de las ciudades y los estados provinciales, celebrando de manera mordaz que el Estado Nacional vuelva a utilizar sus recursos para facilitar el acceso de la gente al turismo interno. Con la temporada de verano como prueba de fuego, el impacto real de este nuevo esquema bancario determinará si la financiación es suficiente para mantener los niveles de ocupación en los principales destinos del país.
