El avión hidrante más grande de Latinoamérica se suma al operativo en Esquel para frenar el incendio en Puerto Patriada, que ya consumió 1.800 hectáreas y fue confirmado como intencional.
En un esfuerzo conjunto por contener el avance de las llamas en la Comarca Andina, las autoridades confirmaron el arribo en las próximas horas del Boeing 737 FireLiner (LV-KJS). La aeronave, enviada desde nuestra provincia, aterrizará en el aeropuerto de Esquel para intervenir de inmediato sobre el foco más crítico localizado en la zona de Puerto Patriada, El Hoyo.

Tecnología de punta contra el desastre
El FireLiner es considerado una pieza clave en la lucha contra incendios a gran escala. Operado por Coulson Aviation, este imponente avión tiene una capacidad de descarga de 15.150 litros de agua o retardante, lo que quintuplica la capacidad de las unidades menores. Su tecnología de alta precisión permite realizar ataques directos sobre los focos ígneos incluso en condiciones geográficas complejas como las de la cordillera chubutense.
Con su llegada, el operativo aéreo se refuerza significativamente, sumándose a los seis aviones hidrantes y el helicóptero que ya trabajan sin descanso en la región bajo la coordinación del Servicio Nacional del Manejo del Fuego (SNMF).
Un impacto devastador en temporada alta
La situación en Puerto Patriada ha sido calificada como de “extrema gravedad” por el gobernador Ignacio Torres y el ministro del Interior, Diego Santilli. Los datos reflejan la magnitud del desastre:
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Superficie afectada: Más de 1.800 hectáreas de bosque nativo y pastizales han sido reducidas a cenizas.
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Turismo en jaque: En pleno pico de la temporada estival, se debió evacuar preventivamente a 3.000 turistas, golpeando duramente la economía local.
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Intencionalidad confirmada: Las pericias iniciales determinaron que el fuego fue iniciado deliberadamente, lo que motivó el ofrecimiento de una recompensa de 50 millones de pesos para identificar a los responsables.

El despliegue del Boeing 737 desde Santiago del Estero es fruto de la cooperación interprovincial. El gobernador Torres subrayó que “no existe grieta cuando se trata de combatir el fuego”, agradeciendo el soporte técnico y humano recibido.
Mientras los brigadistas arriesgan sus vidas en el terreno, el Gobierno Nacional impulsa una reforma penal para que quienes provocan estos desastres ambientales sean considerados criminales y enfrenten penas de prisión efectiva. Por el momento, la prioridad absoluta es el control de las llamas para evitar que alcancen nuevas zonas pobladas como Epuyén, donde ya se iniciaron protocolos de evacuación preventiva.
La caza de los responsables: 50 millones y reforma penal
El gobernador Torres fue tajante al confirmar que el siniestro en El Hoyo se inició en puntos estratégicos para maximizar el daño: “Quien provoca incendios y pone en peligro a comunidades enteras no debe recibir penas leves”. Para acelerar la investigación, el Gobierno ofreció una recompensa de 50 millones de pesos por información fehaciente que permita dar con los culpables.
Por su parte, el ministro Santilli calificó a los autores como “asesinos en potencia” y anunció que se impulsará una reforma del Código Penal. El objetivo es endurecer las sanciones y evitar que estos delitos sean tratados como contravenciones simples, buscando que los responsables enfrenten años de cárcel efectiva. “Argentina requiere un cambio de paradigma; contra estos criminales hay que ir a fondo. Tienen que ir presos”, sentenció Santilli, vinculando la necesidad de orden legal con la protección del valor natural y económico del país.
