León XIV clausuró el Jubileo de la Esperanza con el cierre de la Puerta Santa en el Vaticano

En una ceremonia cargada de simbolismo y trascendencia histórica, el papa León XIV procedió este martes al cierre solemne de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, dando por concluido el Año Santo iniciado hace doce meses por su predecesor, Francisco.

El rito oficial tuvo lugar a las 9:41 hora local, momento en el que el pontífice, tras una procesión por el atrio del templo y un profundo momento de oración en silencio, selló el acceso que durante un año representó el camino hacia la indulgencia para millones de fieles de todo el mundo. Este Jubileo de la Esperanza quedará en los anales de la Iglesia católica como una circunstancia inédita desde el año 1700, al haber sido instituido por un papa y finalizado por su sucesor tras el fallecimiento de Francisco en abril de 2025.

El acto contó con la participación de altas autoridades, entre ellas el presidente de Italia, Sergio Mattarella, además de cardenales, miembros de la Curia romana y una multitud de peregrinos que colmaron la plaza de San Pedro.

Antes de proceder al cierre, León XIV expresó su gratitud por la multitud de fieles que cruzaron el umbral sagrado, manifestando la seguridad de que el Buen Pastor siempre mantiene abiertas las puertas de su corazón. Posteriormente, el Santo Padre encabezó una procesión hacia el interior de la basílica para celebrar la misa de la Epifanía, culminando así su primera Navidad como máxima autoridad de la Iglesia.

El impacto del Jubileo en la ciudad de Roma fue masivo, con un registro de más de 33,4 millones de peregrinos procedentes mayoritariamente de Italia, Estados Unidos y España.

Esta movilización global no solo implicó un despliegue de seguridad sin precedentes, con más de 70.000 agentes destinados a proteger los actos centrales, sino que también impulsó importantes obras de embellecimiento urbano en la capital italiana. Tras esta jornada, la Puerta Santa será tapiada siguiendo la tradición y permanecerá inaccesible hasta la celebración del próximo Año Santo, marcando el fin de un ciclo de perdón y renovación espiritual que comenzó el pasado 24 de diciembre de 2024.

Compartir