Ante la aparición de escorpiones en viviendas y espacios urbanos, Héctor Peralta del Instituto de Animales Venenosos del Ministerio de Salud reiteró la recomendación de no matarlos y, en cambio, capturarlos de forma segura y trasladarlos al organismo especializado.
La medida busca prevenir accidentes, mejorar la identificación de especies peligrosas y fortalecer la producción de antivenenos. Esto último, muy importante para tener stock en los casos más graves.
Desde el instituto explicaron que no todos los escorpiones representan un riesgo grave para la salud humana. Sin embargo, la única manera de determinar si se trata de una especie peligrosa es mediante su análisis en laboratorio, algo que resulta imposible si el ejemplar es aplastado o eliminado.
Además, señalaron que los escorpiones cumplen un rol clave en el ecosistema, ya que controlan poblaciones de insectos y otros artrópodos. Su eliminación indiscriminada puede generar desequilibrios ambientales y favorecer la proliferación de plagas.
Otro punto central es que los ejemplares capturados vivos permiten mejorar el estudio científico, actualizar registros de distribución y optimizar la elaboración de sueros antiveneno, fundamentales para el tratamiento de picaduras, especialmente en niños y adultos mayores.
Los especialistas recomiendan, ante el hallazgo de un escorpión, no manipularlo directamente, utilizar un frasco o recipiente resistente, cubrirlo con cuidado y comunicarse con el Instituto de Animales Venenosos o con las autoridades sanitarias para su traslado seguro.
