Cuando la pasión se vuelve identidad: la nueva imagen de la LPF

Tenía que ocurrir. Tras varios meses de trabajo conjunto entre los equipos de diseño de la AFA y la Liga Profesional de Fútbol, finalmente se presentó la nueva identidad audiovisual de la LPF. En el inicio de la temporada, se lanzó oficialmente el manual de marca que reúne toda la simbología que representará al fútbol de nuestras competencias.

Para comprender los parámetros que guiaron esta renovación hay que volver al origen, a la esencia misma del fútbol argentino. Más allá del talento, la técnica y la histórica relación con la pelota, existe un rasgo que define como ningún otro a nuestro fútbol: la pasión del hincha. En la Argentina, el fútbol no es solo un deporte: es una religión, capaz de influir en el humor social durante toda una semana y de desatar emociones incomparables, sobre todo cuando se trata de un clásico.

Esa pasión encontró su máxima expresión en el Mundial de Qatar 2022, donde el hincha argentino desbordó estadios, popularizó cánticos y conquistó al mundo con su fidelidad incondicional. Desde Medio Oriente hasta lugares tan impensados como India o Bangladesh, millones de personas adoptaron la celeste y blanca y celebraron cada triunfo de la Scaloneta. Lo que ayer fue Maradona, hoy es Messi; y lo que durante años representó Brasil en términos de popularidad global, hoy lo encarna la Argentina.

Este fenómeno ya se insinuaba en los Mundiales de Brasil y Rusia, pero necesitaba una consagración deportiva. Qatar fue el punto de quiebre. Y ese mismo espíritu volvió a verse en la Copa Mundial de Clubes disputada en Estados Unidos, donde el acompañamiento masivo de los hinchas de River y Boca fue destacado incluso por Gianni Infantino, presidente de la FIFA, quien calificó cada presentación como una verdadera fiesta.

La historia reciente del fútbol argentino está llena de ejemplos que confirman esta identidad: las caravanas de Racing a Paraguay en la Sudamericana 2024, el éxodo de Colón en 2019, la marea granate de Lanús en 2025, los estadios repletos a lo largo y ancho del país y los Superclásicos que se viven durante semanas enteras, mucho más allá de los 90 minutos.

Toda esa raíz popular, nacida en nuestras competencias internas, fue la base conceptual para la nueva imagen de la LPF. En el centro del rediseño aparece una figura que atraviesa colores, generaciones y geografías: el hincha. Es quien le da sentido al juego, transforma cada estadio en un ritual colectivo y convierte la pasión en una fuerza que une.

El nuevo logo de la Liga Profesional de Fútbol rinde homenaje a ese protagonista. La silueta de un hincha alentando y levantando una bandera sintetiza unidad, pasión y orgullo nacional. Así, la LPF se consolida como la liga del hincha, una marca que celebra la emoción compartida y el sentimiento que identifica al fútbol argentino ante el mundo.

El emblema oficial prescinde de tipografías adicionales y se compone únicamente del símbolo y las siglas LPF, priorizando una identidad directa, moderna y cercana. La paleta de colores, basada en el celeste, azul y blanco, refuerza la pertenencia nacional y garantiza claridad visual en todas sus aplicaciones.

La tipografía elegida, de estilo futurista, construcción cuadrada y terminaciones redondeadas, se utiliza exclusivamente en títulos y encabezados, aportando presencia, coherencia y una estética contemporánea.

Esta nueva identidad representa la voz del hincha, el eco de las tribunas, el grito que recorre rutas, ciudades y estadios. Porque este es el fútbol de la gente: el que se vive en familia, en el barrio, en la popular, en la platea o en un bar.

Cada camiseta cuenta una historia. Cada aliento construye identidad.
En la LPF, la pasión se siente, se escucha y se comparte.
Somos hinchada. Somos fútbol. La Pasión del Fútbol.

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