Horror en Rosario por una red narco que utilizaba niños para vender droga

Un amplio operativo antidrogas desarrollado en la ciudad de Rosario y zonas aledañas permitió desarticular una red de microtráfico que utilizaba a niños para la comercialización de estupefacientes. Como resultado de los procedimientos, 39 personas quedaron detenidas y tres menores fueron rescatados y puestos bajo resguardo del Estado.

Los allanamientos se llevaron a cabo en el marco de una investigación conjunta impulsada por seis fiscales, vinculada a hechos de violencia y un homicidio ocurrido en la región, en el que también resultó herido un niño de siete años. En total se realizaron 69 operativos simultáneos en Rosario, Villa Gobernador Gálvez y en los barrios Las Flores y Plata.

Durante las intervenciones, las fuerzas de seguridad hallaron a dos niñas mellizas de siete años en una vivienda y a un niño de once en otro domicilio que funcionaba como punto de venta y fraccionamiento de droga. Según informaron las autoridades judiciales, los menores se encontraban en situación de extrema vulnerabilidad y eran utilizados para el intercambio directo de estupefacientes.

El fiscal de la Unidad de Microtráfico, Franco Carbone, explicó que los niños eran empleados para realizar el llamado “pasamanos” de cocaína y que esta modalidad fue documentada mediante tareas de campo y registros fílmicos. Además, remarcó que se trata de una práctica reiterada en causas de microtráfico, donde se explota a personas vulnerables y menores de edad.

Las autoridades indicaron que los niños fueron puestos a disposición de la Secretaría de Niñez para su protección y evaluación integral. En tanto, se aclaró que los padres de los menores no se encuentran entre las personas detenidas.

Por su parte, el fiscal regional Matías Merlo destacó el trabajo coordinado entre fuerzas provinciales y federales, subrayando la importancia de una respuesta rápida frente a hechos de violencia vinculados al narcotráfico.

En el marco de los allanamientos se secuestraron 12 armas de fuego de distintos calibres, municiones, alrededor de un kilo de cocaína —fraccionada y sin fraccionar—, vehículos, teléfonos celulares, balanzas de precisión y diversos elementos utilizados para el corte y la distribución de drogas.

Compartir