La Patagonia argentina inició el 2026 en estado de máxima alerta debido a una serie de incendios forestales que avanzan sobre zonas pobladas, áreas naturales protegidas y destinos turísticos. La situación es especialmente crítica en la provincia de Chubut, con extensión hacia la región cordillerana de Río Negro y sectores de Santa Cruz, incluso en áreas cercanas a parques nacionales.
Según confirmaron las autoridades, el fuego tuvo origen intencional y comenzó el pasado 5 de enero, agravado por un escenario de prolongada sequía, altas temperaturas y vientos persistentes. Hasta el momento, más de 3.000 turistas debieron ser evacuados y alrededor de 1.800 hectáreas fueron arrasadas por las llamas. Brigadistas, bomberos voluntarios y personal del Servicio Nacional de Manejo del Fuego trabajan sin pausa para contener los focos activos y resguardar viviendas y zonas productivas.
Ante la gravedad del panorama, la Iglesia Católica se movilizó para acompañar a las comunidades afectadas. El párroco de San Francisco de Asís, en la localidad de El Maitén, P. Gabriel Bilchi, convocó a la solidaridad a través de un mensaje dirigido a la población local.
“Estamos viviendo una verdadera tragedia con los incendios en la comarca y la idea es poder asistir tanto a los bomberos como a los brigadistas que están combatiendo el fuego”, expresó el sacerdote. Además, explicó que muchos de los trabajadores pasan extensas jornadas sin descanso ni alimentación adecuada, por lo que se organizó la provisión de comidas y elementos esenciales.
Desde la parroquia solicitan principalmente alimentos no perecederos, gasas y crema para quemaduras, con el objetivo de preparar viandas destinadas a quienes se encuentran en la primera línea de combate contra el fuego.
En el mismo sentido, Cáritas de la Prelatura de Esquel difundió un comunicado manifestando su “profundo dolor” por la situación que atraviesa la región. En el texto se menciona el impacto de los incendios en zonas como Puerto Patriada, Epuyén y el Parque Nacional Los Alerces, donde el avance del fuego amenaza comunidades enteras y provoca un grave daño ambiental.
La entidad llamó a la oración colectiva y a la solidaridad concreta, solicitando agua mineral, alimentos no perecederos, artículos de limpieza e higiene personal. También remarcaron la importancia del acompañamiento espiritual y comunitario en un contexto de angustia e incertidumbre.
Las donaciones pueden acercarse al Obispado de Esquel, ubicado en avenida Perón 247, de 16 a 18 horas, o realizarse mediante un aporte económico al alias CaritasEsquel, correspondiente a la Prelatura de Esquel, Banco Nación. Asimismo, se solicita enviar el comprobante por WhatsApp al +54 9 294 5513772.
