Los detalles detrás del crimen del argentino asesinado por sicarios en Tulum

Jonatan Emanuel Minucci, santafesino de 34 años, fue acribillado en un exclusivo parador. La mecánica del ataque, el calibre utilizado y el oscuro presente del Caribe mexicano tras una jornada marcada por el plomo.

La búsqueda de un futuro mejor terminó de la forma más violenta para un ciudadano argentino en el estado de Quintana Roo. El ataque, con sello de sicariato, ocurrió el pasado viernes en el Vesica Cenote Club, un punto neurálgico del turismo de lujo que se convirtió en el escenario de una balacera que dejó al descubierto la fragilidad de la seguridad en la zona.

Eran cerca de las 14:00 horas cuando el sonido de los motores de motocicletas interrumpió la música del club. Según los peritajes balísticos realizados en la escena, un grupo de sicarios irrumpió en el establecimiento y abrió fuego de manera directa.

Los investigadores recolectaron al menos ocho vainas servidas de calibre 9 milímetros, un arma de uso común en las ejecuciones vinculadas al crimen organizado en la región. El reporte médico forense detalla una saña particular en el ataque contra Minucci: recibió múltiples impactos en zonas vitales como el rostro, el cuello, el tórax y los brazos, lo que indica que el objetivo de los sicarios era asegurar su deceso.

Aunque fue trasladado con vida a un hospital en Playa del Carmen, la gravedad de las heridas en el centro del sistema respiratorio y circulatorio provocó su muerte durante la jornada del sábado.

Mientras la familia de Jonatan en Fray Luis Beltrán (Santa Fe) intenta recaudar fondos para repatriar sus restos y lamenta que el joven no llegará a conocer a su primer hijo, las autoridades mexicanas manejan una hipótesis central.

La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo investiga el hecho bajo el marco de disputas por narcomenudeo. No obstante, el entorno del joven asegura que él se desempeñaba en trabajos diversos (peluquero, plomero y seguridad) para subsistir. En el mismo incidente, resultaron heridos un ciudadano de Veracruz y un empleado federal, lo que abre dos líneas investigativas:

  1. Un ataque dirigido contra uno de los presentes donde Minucci quedó en la línea de fuego.

  2. Un mensaje directo del crimen organizado hacia los establecimientos que operan en la zona.

El asesinato del argentino no fue un evento aislado, sino parte de una escalada de violencia que coincidió con importantes festivales de música electrónica: Ejecución en vivo: Horas antes, en el Festival Tehmplo (durante el set del DJ Solomun), otro hombre fue ejecutado a balazos, desatando el pánico y una estampida de turistas; además se reportaron incidentes similares en la Colonia 2 de Octubre, confirmando que la seguridad en el “Noveno Municipio” ha sido sobrepasada por las bandas que se disputan el control territorial.

Hasta el momento, y pese al despliegue de las fuerzas federales mexicanas, no hay detenidos. Los sicarios lograron huir en sus motocicletas, perdiéndose en la geografía selvática de Tulum, dejando tras de sí una causa judicial abierta y una familia destrozada en la Argentina.

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