El sur de Europa se convertirá pronto en el escenario de un hito para el bienestar animal: en la región del Alentejo, Portugal, muy cerca de la frontera con España y a menos de una hora de Badajoz, avanza la construcción del primer gran santuario para elefantes en Europa. Esta iniciativa abarca más de 400 hectáreas, emplazadas entre los municipios de Vila Viçosa y Alandroal, en el distrito de Évora.
Con el objetivo de reconstruir un entorno natural y variado especialmente adaptado para paquidermos que han pasado su vida en cautiverio, los desarrolladores aseguran que el enclave ofrecerá espacio suficiente para que hasta 30 elefantes puedan deambular, explorar, buscar alimento y socializar sin restricciones artificiales, rescatando para ellos una faceta de libertad perdida en los recintos de circos y zoológicos del continente.
El primer elefante y la vida cotidiana
El primer capítulo de la vida del santuario tiene nombre propio: Kariba, una elefanta africana de 40 años que se convertirá en la amazona pionera de este ambicioso proyecto europeo. Kariba simboliza la historia de incontables animales cuya existencia quedó atravesada por el cautiverio: capturada en 1984 en Zimbabwe cuando era apenas una cría, sobrevivió a un episodio de caza furtiva que acabó con su familia durante la etapa de intensa persecución del marfil en la región.

Con la llegada de Kariba al Alentejo en 2026, el santuario espera escribir una nueva historia para ella y para otros 20 a 30 elefantes, todos provenientes de zoologicos y circos de diferentes países europeos. El diseño del recinto busca proporcionar a cada animal los elementos que permitan su adaptación: grandes superficies de pasto, zonas boscosas, abundancia de agua, áreas para la interacción y protocolos de seguimiento individualizadosque incluyen atención veterinaria, programas de enriquecimiento ambiental y dietas específicas adaptadas a su edad, historial médico y necesidades conductuales.
