En enero de 2026 hay un martes 13, una fecha que se suele asociar a la mala suerte. Muchos toman precauciones en este tipo de jornada para evitar cualquier error o problema. Sin embargo, surge la duda sobre cuál es su significado y por qué se relaciona con la mala fortuna.
Los supersticiosos suelen mirar el calendario para tomar en cuenta cuándo se dará un martes 13. Este año tiene la particularidad que tendrá dos de ellos: uno en enero y otro en octubre.
El significado del martes 13 tiene tanto su raíz en la historia: surgió en occidente a partir de religiones paganas previas al cristianismo y de simbologías asociadas a esta religión. Estas creencias se aplican al día martes como también al número trece.
Por un lado, la aversión al martes apareció en la época de los romanos. Esto se debe a que cada día de la semana estaba dedicado a un dios y la jornada se relacionaba a este y lo que representaba. Marte regía en todo lo relacionado con la violencia, la guerra, la destrucción y otros asuntos considerados de poca bienaventuranza que quedan en el centro de este día consagrado a esta deidad.
Esta creencia es reforzada por una fecha histórica. Se trata de la caída de Constantinopla el 29 de mayo de 1453, momento en que fue conquistada por el Imperio Otomano. Este evento marcó el fin del Imperio Bizantino y el inicio de una nueva era en la historia europea y el mundo cristiano. Se cree que ocurrió un martes, lo que refuerza la idea de que el martes 13 es un día de mala suerte en Grecia y parte de Europa oriental.
A esto se le suma la carga negativa que tiene el 13 para el catolicismo. Este número aparece en diferentes partes de la Biblia vinculado a momentos trágicos: junto a Jesús, eran trece los asistentes a la última cena que antecedió a su crucifixión; y además, en el capítulo 13 del Libro del Apocalipsis aparece la primera mención al Anticristo: “Y yo me paré sobre la arena del mar, y vi una bestia subir del mar, que tenía siete cabezas y diez cuernos; y sobre sus cuernos diez diademas; y sobre las cabezas de ella nombre de blasfemia”.
Las referencias oscuras a este número no se agotan ahí: la carta número 13 del mazo de Tarot es la Muerte, y el 13 es “la yeta” en la tabla de los sueños tradicional que se usa para apostar en la lotería.
Lo antiguo de esta aversión por el número 13 lleva a varios a realizar esfuerzos para no encontrárselo. Incluso, hay edificios que se saltean el piso y, durante mucho tiempo, fue tradición tener a mano un invitado para sumar en caso de que los comensales a una mesa sumaran 13 personas. De hecho, aún hoy hay quienes no se sientan a la mesa si las sillas ocupadas alcanzan esta cifra, asociada hace tanto a la mala suerte.
