Brutal asesinato de un joven de 21 años a manos de menores

La ciudad de Alderetes, en la vecina provincia de Tucumán es escenario de un dolor profundo y una indignación creciente tras el asesinato de Rodrigo Joaquín Ibarra. El joven de 21 años fue ejecutado a sangre fría durante la madrugada de este lunes en el barrio Julio Abraham, en un hecho de inseguridad que quedó íntegramente registrado por cámaras de vigilancia.

Minutos antes de las 2:30 de la mañana, Rodrigo se encontraba en la vereda de una distribuidora —propiedad de un amigo— en la manzana 1 del mencionado barrio. En ese momento, dos delincuentes a bordo de una motocicleta negra de baja cilindrada lo interceptaron.

Las imágenes de las cámaras de seguridad son escalofriantes por su crudeza: uno de los asaltantes descendió del vehículo y le apuntó con un arma de fuego. Ibarra no opuso resistencia alguna; soltó una bolsa que llevaba en sus manos y levantó los brazos en señal de entrega. El delincuente recogió el botín y, cuando parecía que se retiraba, regresó sobre sus pasos y le disparó a quemarropa en la cabeza, a la altura de la región fronto-parietal izquierda.

Tras el ataque, los delincuentes huyeron a toda velocidad. Rodrigo fue trasladado de urgencia al Hospital Padilla, donde ingresó en estado crítico. A pesar del esfuerzo de los profesionales médicos, el joven falleció a las 5:05 de la mañana debido a la gravedad de la herida craneal.

“Thiaguito” y “El Chuequito”: los acusados

La rapidez de la investigación, liderada por la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria a cargo de la Dra. María del Carmen Reuter, permitió la identificación y captura de los sospechosos pocas horas después del crimen. Los detenidos son dos adolescentes de 16 y 17 años, conocidos en la zona como “Thiaguito” y “El Chuequito”.

Durante la audiencia, el auxiliar de fiscal Miguel Fernández destacó que la nitidez de los videos fue fundamental para reconocer a los autores. La justicia ha caratulado la causa como “Homicidio agravado criminis causa”, al considerar que los jóvenes mataron para asegurar el robo o por el simple hecho de no haber logrado su cometido de otra forma.

Por orden del juez interviniente, y dada la gravedad del hecho y el riesgo procesal, los dos menores fueron trasladados al Instituto Roca, donde permanecerán alojados bajo prisión preventiva por un plazo de cuatro meses mientras la causa avanza hacia el juicio.

Compartir