El descanso, un lujo: casi la mitad de los argentinos no tiene dinero para irse de vacaciones

Un estudio de Bumeran y la billetera Belo revela que el 46% de los trabajadores no pudo tomarse días libres. La falta de poder adquisitivo es la causa principal, mientras que Brasil desplaza a la Costa Atlántica entre quienes logran viajar.

Las vacaciones de verano en Argentina han dejado de ser un derecho generalizado para transformarse en un indicador de la desigualdad económica. Según datos cruzados de la consultora Bumeran y la billetera virtual Belo, el 46% de los argentinos no se tomó ni planea tomarse vacaciones este año, siendo la falta de plata el motivo excluyente para la mayoría.

El informe “Hábitos de viaje y ahorro” expone que, entre aquellos que resignaron su descanso, el 56% lo hizo estrictamente por no tener recursos económicos. A pesar de que la inflación ha mostrado signos de desaceleración, la caída de los salarios reales frente al acumulado del IPC ha dejado a los presupuestos familiares sin margen para el ocio.

Otros motivos citados incluyen:

  • Cambio laboral (21%): Nuevos empleos que aún no generan días de licencia o condiciones de contratación más rígidas.

  • Objetivos personales (12%): Trabajadores que deciden postergar el descanso para priorizar otras metas.

  • Reducción de jornada (29%): Un dato llamativo es que casi un tercio de los encuestados preferiría trabajar menos horas al día que tener dos semanas de vacaciones, reflejando el agotamiento y el deterioro del poder adquisitivo.

El “éxodo” a Brasil y el exterior

Para el 54% que sí logra viajar, la balanza de destinos muestra un cambio de tendencia histórico. La Costa Atlántica argentina fue elegida por apenas el 24% de los turistas, mientras que Brasil lidera las preferencias con el 27,8%.

La diferencia se explica por la competitividad de precios y la percepción de que veranear en el país se ha vuelto excesivamente caro en comparación con las playas vecinas. Otros destinos elegidos son Europa (6,5%) y Estados Unidos o el Caribe (cerca del 10%).

A la hora de pagar, el fantasma del tipo de cambio y los recargos impositivos condiciona cada movimiento. El 43,6% de los viajeros sigue eligiendo el efectivo como método principal para evitar “sorpresas” en los resúmenes de tarjeta de crédito. No obstante, el uso de billeteras virtuales (14,2%) crece sostenidamente, permitiendo pagos directos en moneda local para esquivar impuestos extras.

“El argentino ahora viaja con una lógica más racional: compara, planifica y busca sacar el máximo valor de su dinero”, explicó Manuel Beaudroit, CEO de Belo.

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