Por Omar Estanciero
El creciente consumo de vapeadores y bebidas energizantes entre adolescentes encendió una señal de alarma en todo el país y, particularmente, en Santiago del Estero. Ante este escenario, la Dirección General para el Abordaje Integral de Adicciones (DiGAIA) anunció que el ciclo lectivo 2026 tendrá un fuerte eje preventivo, incorporando políticas específicas para revertir estas prácticas que se suman a los consumos problemáticos ya conocidos.
La preocupación se apoya en los datos del Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria, elaborado por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar). El informe advierte que tanto los vapeadores como las bebidas energizantes comenzaron a ocupar un lugar relevante entre los consumos habituales de adolescentes, junto a sustancias ilegales como la marihuana y la cocaína, y legales como el alcohol y el tabaco.

En diálogo con La Mañana de Info, la titular de DiGAIA, Claudia Tarchini, explicó que, de cara al inicio del ciclo lectivo 2026 —previsto para el 18 de febrero en la provincia—, ya se trabaja en el diseño de estrategias de prevención dentro del sistema educativo. En ese marco, detalló que se está elaborando un documento específico sobre el uso de vapeadores, que servirá como guía de intervención en las escuelas secundarias.
“Estamos armando un documento que tiene que ver con los vapeadores o cigarrillos electrónicos, a partir de lo que aparece en el último informe de Sedronar, donde se los señala como un consumo de alta prevalencia en el ámbito educativo. Además, buscamos alertar a las familias y a la comunidad en general sobre el alto poder cancerígeno de estos dispositivos, que muchas veces son considerados inocuos”, advirtió Tarchini, remarcando los riesgos que implica su uso a edades tempranas.

En ese sentido, la funcionaria citó las advertencias del toxicólogo Carlos Damin, realizadas durante la última reunión del Consejo Federal de Drogas, donde sostuvo que “en 5, 10 o 15 años vamos a tener una cantidad impresionante de casos de cáncer producto del uso de vapeadores, debido a la presencia de metales y sustancias altamente cancerígenas”.
Para revertir esta situación, DiGAIA trabajará durante 2026 en el diseño de estrategias integrales de prevención, que incluirán capacitaciones a docentes, con el objetivo de fortalecer la concientización de los estudiantes y promover que el mensaje preventivo llegue también a los hogares, padres, madres y al entorno familiar y social.
“La escuela debe ser ese espacio de transformación y aprendizaje, un lugar de reflexión sobre estas problemáticas, pero también es fundamental el rol de la familia, de los amigos y de toda la sociedad. Hablamos de una conciencia colectiva y de un cuidado compartido”, expresó Tarchini.

Paralelamente, la funcionaria indicó que durante el ciclo lectivo 2026 se continuará profundizando el trabajo preventivo en relación con la ludopatía, una problemática en crecimiento entre niños, niñas y adolescentes. “Se trabajó mucho con los docentes y detectamos un gran desconocimiento sobre el tema. Muchas veces, en la vorágine cotidiana, las familias no dimensionan los riesgos que implica entregar un celular sin control. Es necesario tomar conciencia sobre el tiempo de exposición a los dispositivos y su impacto en la salud integral”, señaló.
Finalmente, Tarchini adelantó que el calendario escolar 2026 también afianzará el abordaje preventivo sobre el consumo de sustancias tóxicas, incorporando los paradigmas actuales en materia de adicciones, con el objetivo de brindar información confiable sobre sustancias psicoactivas, sus efectos y consecuencias, y de generar estrategias preventivas construidas de manera conjunta entre la escuela, las familias y la comunidad.
