El ciclo de Paulo Díaz en River parece haber llegado a su fin. Sin lugar en la consideración de Marcelo Gallardo, el defensor chileno analiza nuevos horizontes y su futuro podría estar en la Major League Soccer (MLS), desde donde ya hubo varios sondeos para adquirir su pase. Por el momento no existe una oferta formal, aunque en Núñez ya dejaron en claro sus pretensiones: cerca de tres millones de dólares para dejarlo partir.
La situación del zaguero de 31 años se fue deteriorando en el cierre de 2025. A pesar de la salida de Sebastián Boselli y de las dificultades que tuvo el club para reforzar la defensa —con la negociación por Jhohan Romaña aún empantanada—, el entrenador decidió no volver a considerarlo. De hecho, Paulo Díaz quedó afuera de las convocatorias en partidos decisivos y ni siquiera integró el banco de suplentes en el amistoso que River le ganó a Millonarios en Uruguay, pese a haber realizado toda la pretemporada con el plantel.
Con dos años de contrato por delante, el escenario resulta incómodo para ambas partes. Puertas adentro coinciden en que su etapa en el club está cumplida tras seis años y medio, 214 partidos disputados y un largo recorrido como uno de los zagueros más destacados del fútbol sudamericano. Sin embargo, su elevado salario y sus pretensiones económicas y deportivas hicieron que varios acercamientos quedaran descartados.
Afectado en el último tiempo por algunos problemas de rodilla, el defensor busca mantenerse en competencia al máximo nivel posible. La falta de propuestas de clubes de élite en Sudamérica y Europa potenció la alternativa de la MLS, que gana terreno con el correr de los días. Aunque también fue tanteado desde Arabia Saudita, el jugador no vería con buenos ojos mudarse a una cultura tan distinta, especialmente por su situación familiar.
Mientras tanto, Gallardo decidió mantenerlo entrenándose a la par del grupo durante la pretemporada, una postura que también apunta a evitar una depreciación significativa de su ficha. En River entienden que la salida de uno de los contratos más altos del plantel podría facilitar la llegada de refuerzos, y aguardan una propuesta que permita cerrar un ciclo que parece irreversible.
