Denuncias cruzadas: acusó a su ex de “hackearle” las redes, luego de que él la denunciara por hostigarlo
La Fiscalía lleva adelante la investigación.

En diciembre de 2025, un policía de 25 años denunció a su expareja por amenazas. Desde entonces, asegura que vive un calvario ya que, lejos de aplacar el conflicto, la joven continuó “hostigándolo” y hasta le impuso una denuncia por “hackear” sus redes sociales.

La causa judicial pone bajo la lupa un caso de presunta violencia y hostigamiento sistemático contra el efectivo, que a raíz de las acciones legales iniciadas por su ex, se vio afectado en su carrera dentro de la fuerza de seguridad. La defensa, a cargo de su abogada Virginia Palau, denunció una suerte de “ingeniería digital” por parte de la ex de su patrocinado para incriminarlo por “piratearle” las cuentas de Facebook e Instagram.

El caso, ya cuenta con la intervención de dos fiscalías. Por un lado de Capital, en manos de la Dra. Andrea Juárez, donde el policía refrendó la denuncia; y por otro, en La Banda, donde la ex hizo la suya. Las del efectivo, sacan a la luz un patrón de acoso que incluye hackeos, extorsión con contenido íntimo y falsificación de pruebas para activar protocolos de disponibilidad interna en la policía.

Dra. Virginia Palau, abogada defensora del oficial.

Hostigamiento y desobediencia

De acuerdo a la denuncia radicada por la defensa del uniformado, el conflicto inició hace aproximadamente un mes y medio. Ante el acoso constante de su ex pareja (con quien mantuvo una relación de cinco años), la fiscal Andrea Juárez dictaminó en diciembre una medida de prohibición de acercamiento mutua.

Sin embargo, la medida no detuvo el hostigamiento. “La joven rompió la perimetral al día siguiente de su notificación”, explicó la abogada y señaló que a raíz de esto, se abrió una causa por desobediencia judicial. Así, la mujer fue citada a declarar, lo que generó un periodo de “tregua” entre ambos que duró muy poco.

Hackeo y la falsa denuncia

La situación más compleja se dio cuando la denunciada se las habría ingeniado para pasar por víctima de un “hackeo” a sus redes sociales. Siempre según el relato de defensa, la mujer logró tomar la cuenta de Gmail del efectivo para luego acceder al resto.

Una vez dentro del correo, se habría enviado mensajes a sí misma para simular que él la estaba buscando y amenazando, con lo que violaba la perimetral vigente.

Pero eso no es todo. La mujer tiene en su poder una foto tomada al oficial sin su consentimiento, mientras él dormía. Imagen con la que habría intentado extorsionarlo.

Una “emboscada” en la comisaría

El caso tuvo su punto más álgido el miércoles último, cuando el joven y su abogada fueron a la Comisaría 9° a denunciar el “hackeo” a sus cuentas y los intentos de acceso. Casi en simultáneo, su expareja se presentó en la Comisaría N° 56 de La Banda para denunciarlo a él, utilizando los mensajes que ella misma habría generado tras el hackeo.

“Ella preparó el terreno para que él quedara como el infractor. Es una maniobra retorcida para liquidarlo profesionalmente”, consideró.

Tras la denuncia de la mujer, la Policía activó su protocolo interno y el oficial, que prestaba servicios en el área de Prevención, fue apartado de sus funciones. Ahora, su situación laboral se encuentra bajo análisis de Recursos Humanos.

La Fiscalía bandeña ordenó la intervención de Ciberdelito que deberá, mediante una pericia informática, determinar las direcciones IP desde donde se realizaron los accesos a las cuentas. También será necesario confirmar que los mensajes “incriminatorios” salieron de un dispositivo bajo control de la mujer y no del policía.

Mientras tanto, la defensa pide por la protección de la identidad del denunciante y denunciado y del contenido íntimo involucrado para evitar su revictimización.

Actualmente, la justicia espera informes técnicos para confirmar o descartar el “hackeo”. De momento, el efectivo policial permanece bajo una situación de estrés institucional, a la espera de que las pruebas digitales sirvan para devolverle su lugar en la fuerza.

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