Lo que comenzó como una jornada de calor agobiante con máximas de 35°C, terminó en un escenario de caos y destrucción. Este sábado, alrededor de las 15:00 horas, un frente de tormenta anunciado bajo alerta amarilla por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) impactó de lleno en Mar del Plata, dejando un saldo de daños materiales significativos y una persona herida.
El fenómeno, que se extendió por apenas 20 minutos, transformó la tarde turística en una huida masiva. En las playas de La Perla y el centro, las ráfagas que alcanzaron los 70 km/h hicieron volar sombrillas y carpas, obligando a los guardavidas a evacuar el mar de forma urgente ante la llegada de imponentes nubes negras.
Uno de los momentos de mayor tensión se vivió en el edificio Maral 50, frente a la costa, donde la presión del viento hizo estallar los paneles de vidrio de la planta baja. Según confirmó Alfredo Rodríguez, titular de Defensa Civil, un agente de seguridad resultó con heridas leves al ser alcanzado por los fragmentos de cristal.
La zona urbana fue una de las más afectadas por la caída de ejemplares arbóreos de gran porte. En la intersección de 25 de Mayo e Yrigoyen, un árbol se desplomó sobre un Peugeot 206 estacionado, mientras que en la misma calle, pero entre Yrigoyen y Mitre, otro ejemplar derribó un poste de luz que terminó impactando contra una combi.
Testigos del lugar describieron el estruendo como “una explosión”. Situaciones similares se reportaron en las cercanías de la Facultad de Derecho de la UNMDP y en el barrio José Hernández, donde cámaras de seguridad registraron la fuerza del vendaval dañando frentes de viviendas. “Hubo gente que perdió sus techos”, relató con angustia una vecina de la zona.
Barrios sin luz y extensión a Pinamar
La periferia marplatense sufrió las consecuencias del viento con la caída de postes de alumbrado y telefonía. En el barrio Belisario Roldán, sobre la calle Roca al 7500, las estructuras de madera y los cables quedaron tendidos sobre techos y rejas, provocando cortes de energía que también afectaron al sector de Constitución.
Horas más tarde, el frente avanzó hacia Pinamar, donde el termómetro se desplomó por debajo de los 20 grados. Allí, el éxodo de turistas de la arena fue total. “Hubo un cuello de botella en las salidas por la desesperación de la gente ante la llegada de la tormenta”, informaron cronistas locales.

Alerta vigente
El SMN mantiene la alerta amarilla para gran parte de la provincia de Buenos Aires, incluyendo localidades como Miramar, Villa Gesell y el Partido de la Costa. Se esperan tormentas con actividad eléctrica, ocasional caída de granizo y abundante agua en cortos períodos de tiempo. Defensa Civil reiteró la importancia de asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento y evitar circular por la vía pública mientras persistan las condiciones adversas.
