Una mujer oriunda de Sumampa presentó una grave denuncia penal contra su ex cuñado. Se trata un gestor identificado como Crespín, a quien acusa de una maniobra fraudulenta que la dejó sin vehículo y con una deuda asfixiante.
La mujer, de apellido Carrizo Sosa, afirmó que el hombre utilizó su nombre para obtener un crédito millonario, registró un auto a favor de ella pero nunca se lo entregó y, finalmente, lo vendió de forma ilegal.
La demanda, patrocinada por el abogado Luis Barraza, ingresó formalmente a la Fiscalía este viernes, detallando un caso de abuso de confianza y estafa patrimonial.
El engaño habría iniciado en 2023, cuando la víctima mantenía una relación sentimental con el hermano del denunciado. Crespín, con domicilio en el barrio San Germés y dedicado a la compraventa de vehículos, convenció a la joven de que era el momento ideal para adquirir su primer automóvil.
A pesar de las dudas de la mujer, el gestor se encargó de toda la logística financiera. Tramitó en una asociación mutual un préstamo personal por $10.000.000 a nombre de la mujer y la llevó a una escribanía donde, bajo total confianza, firmó la documentación que él le presentaba.
Sin embargo, el vehículo que nunca llegó. Con los fondos obtenidos, Crespín adquirió un automóvil que, efectivamente fue registrado a nombre de la denunciante. Sin embargo, el rodado, un Ford Fiesta (2016) permaneció siempre en poder del gestor bajo la excusa de que ella “no sabía conducir”.
Desde entonces, cada vez que la denunciante reclamaba el vehículo, se activaba una red de manipulación familiar. Según la denuncia, su pareja de aquel entonces se molestaba por los reclamos, lo que la obligó a guardar silencio durante meses mientras ella misma debía afrontar las cuotas del préstamo.
La situación alcanzó su punto límite cuando, tras la ruptura de la pareja, Carrizo Sosa exigió la entrega inmediata del Ford Fiesta. La respuesta del ex cuñado fue tajante: le confesó que ya había vendido el auto a un tercero y que no pensaba devolverle nada.
Ante esto, en la presentación judicial patrocinada por Bararza, se solicita una investigación penal por estafa y defraudación por abuso de confianza; secuestro del vehículo, dado que la transferencia se habría realizado de forma irregular porque la titular nunca firmó el Formulario 08 de venta y el rastreo de los fondos obtenidos por la venta ilegal.
La joven hoy enfrenta un embargo inminente por una deuda que supera los 13 millones de pesos, producto de los intereses y las intimaciones de la mutual.
