Arribó el “barco de la polémica” con el mayor cargamento de autos chinos de la historia

Este lunes 19 de enero, el puerto de Terminal Zárate fue escenario de un evento sin precedentes para la logística automotriz argentina. Tras una semana de intensos debates políticos, el buque Changzhou completó el desembarco de casi 5.800 unidades de la marca BYD, aprovechando el beneficio impositivo que permite importar vehículos de nuevas energías sin pagar el arancel del 35% que rige para el Mercosur.

La llegada del navío no pasó inadvertida en los pasillos del poder. El ingreso de estas unidades generó cruces públicos entre el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y referentes de la oposición como Miguel Ángel Pichetto, quienes discutieron la política de apertura y el impacto de la competencia china en la industria local.

A pesar de las críticas, el Gobierno ratificó su postura de fomentar la electromovilidad y la competencia, permitiendo el ingreso de esta flota que busca consolidar a la marca asiática como líder del segmento en el país.

El BYD Changzhou no es un carguero convencional, está diseñado para transportar hasta 7.000 vehículos, utiliza propulsión de doble combustible (LNG), reduciendo drásticamente las emisiones de carbono y posee casi 200 metros de largo, siendo uno de los buques más modernos del mundo en su tipo.

Stephen Deng, Country Manager de BYD en Argentina, destacó: “Este hito refleja una visión de largo plazo: invertir y ampliar nuestra red de concesionarios en todo el territorio nacional”. Durante 2025, la firma se posicionó como líder mundial en ventas de eléctricos, y en solo tres meses de operación en Argentina, ya encabeza el segmento local.

En el marco de la descarga, la compañía presentó el ATTO 2 DM-i, un SUV urbano híbrido enchufable que promete máxima eficiencia energética. Para este año, la automotriz planea expandir su infraestructura de posventa y lanzar nuevos modelos en diversos segmentos, desafiando a las marcas tradicionales instaladas en el país.

Compartir