La Justicia provincial investiga una serie de robos de transformadores eléctricos ocurridos en distintas localidades del interior de Santiago del Estero, donde ya se contabilizan al menos cuatro hechos similares en menos de un mes, lo que encendió la alerta en el ámbito judicial y policial.
En dos de los casos más recientes interviene el fiscal Martín Silva, quien dispuso la realización de actas de constatación en los lugares afectados, relevamientos vecinales, análisis de cámaras de seguridad de la zona y la solicitud de colaboración a la División Investigación, con el objetivo de identificar a los responsables y establecer si existe conexión entre los episodios.
A estos hechos se suma un tercer robo registrado el pasado 3 de enero en la localidad de Girardet, departamento Moreno. En esa oportunidad, delincuentes sustrajeron un transformador de 25 kW, con un peso aproximado de 300 kilos, que se encontraba instalado a unos 170 metros de un campo. Por este caso, la fiscal Fernanda Vittar ordenó la intervención de la Brigada de Robos y Hurtos para profundizar la pesquisa.
El cuarto episodio ocurrió el 26 de diciembre pasado sobre la ruta provincial 89, a la altura del kilómetro 356, en jurisdicción de Quimilí, también en el departamento Moreno. Allí fue robado un transformador perteneciente al centro de transformación Nº 2318, que permanecía colocado en un poste de luz, a unos 27 kilómetros de la ciudad. Esta causa se encuentra bajo la órbita del fiscal Ángel Belluomini.
Las investigaciones avanzan de manera paralela y no se descarta que los hechos estén vinculados, teniendo en cuenta la modalidad, el tipo de elementos sustraídos y el corto lapso de tiempo en el que se produjeron. Desde el ámbito judicial se trabaja para esclarecer los robos y determinar el destino de los transformadores, cuyo traslado y reducción requiere logística y conocimientos técnicos.
