Sebastián Báez confirmó en el Australian Open todo lo bueno que venía mostrando en el inicio de la temporada y debutó con un valioso triunfo en cinco sets ante el francés Giovanni Mpetshi Perricard. El bonaerense se impuso por 6-4, 6-4, 3-6, 5-7 y 6-3, avanzó a la segunda ronda del primer Grand Slam del año y estiró su récord en 2026 a ocho victorias y apenas una derrota.
El argentino, nacido en San Martín, comenzó el partido con autoridad. En el primer set le alcanzó con un solo quiebre para adelantarse 6-4, y ese envión lo sostuvo en el segundo parcial, donde volvió a romper el servicio del francés en el inicio y repitió el marcador para quedar dos sets arriba.
Mpetshi Perricard, 61° del ranking, reaccionó en el tercer set y logró su primer quiebre en el sexto game. Con un servicio contundente —siete aces, 15 tiros ganadores y un 74% de efectividad con el primer saque—, el francés se llevó la manga por 6-3 y volvió a meterse en partido.
La cuarta manga fue la más cambiante. Báez se colocó 5-2 y quedó a un paso del triunfo, incluso sacando para match, pero el galo elevó su nivel, encadenó cinco juegos consecutivos y forzó el quinto set al imponerse 7-5.
Lejos de caerse anímicamente, el argentino volvió a mostrarse sólido en el parcial decisivo. Empujado por el fervor del público argentino en la cancha número 5, logró un quiebre clave en el cuarto game y, tras 3 horas y 16 minutos de juego, cerró el encuentro con un ace para sellar el 6-3 definitivo. Durante ese set, su rival incluso solicitó asistencia del fisioterapeuta por molestias físicas.
“Tuve la oportunidad de cerrarlo antes pero no pude aprovecharla. En el último set me encontré con un quiebre que no esperaba y creo que lo pude aprovechar bien. Más allá de todo, estoy contento por haber sacado adelante un partido complicado”, expresó Báez tras el encuentro. Además, destacó el apoyo del público: “Fue una locura. Estoy muy agradecido a todos los argentinos que estuvieron apoyándome. En los momentos difíciles es donde más se siente esa camiseta”.
Más allá del resultado, el triunfo dejó señales muy positivas en el plano del juego. Báez, 36° del ranking mundial, se mostró firme desde lo mental, administró bien los momentos de presión y supo contrarrestar la potencia de su rival, dueño de uno de los saques más veloces del circuito, con registros cercanos a los 296 km/h.
En la segunda ronda, el argentino se medirá ante el italoargentino Luciano Darderi (25°), quien superó al chileno Cristián Garín en sets corridos. Además, la jornada tendrá fuerte presencia albiceleste: Francisco Cerúndolo enfrentará a Damir Džumhur, Tomás Etcheverry jugará ante Arthur Fery, Francisco Comesaña se medirá con Frances Tiafoe y Thiago Tirante chocará con Tommy Paul, en busca de seguir avanzando en Melbourne.
