En un giro inesperado dentro del mercado de pases xeneize, Kevin Zenón decidió ponerle un freno a su deseo de emigrar a Europa. El volante, que meses atrás estuvo cerca de salir en medio de una tensa relación con el anterior cuerpo técnico, rechazó una oferta formal del Deportivo Alavés de España para apostar por su continuidad en el club de la Ribera.
A diferencia de las negociaciones anteriores, donde la dirigencia era quien desestimaba las propuestas, esta vez fue el propio jugador quien priorizó lo deportivo por sobre el salto al “Viejo Continente”.
El club español, que ya había mostrado interés el año pasado, volvió a la carga con una propuesta estructuralmente sólida, pero que no logró seducir al futbolista: con un cargo cercano al millón de dólares y una opción de compra fijada en siete millones de euros por el total del pase.
El presente de Zenón en Boca fue una montaña rusa de emociones y minutos en cancha durante el último año. Su decisión de quedarse no es casual, sino que responde a un cambio drástico en su estatus dentro del plantel.
Y es que, luego de manifestar su deseo de salir antes del Mundial de Clubes, el volante perdió terreno. De ser una pieza clave, pasó a quedar relegado de las convocatorias, en una situación que parecía terminal.
Con la llegada del nuevo DT, el panorama se aclaró para Zenón, que recuperó protagonismo en el cierre del Clausura y, en lo que va de la pretemporada 2026, ya formó parte del equipo titular en las prácticas formales.
La caída del pase del colombiano Marino Hinestroza fue determinante. Sin ese refuerzo en su posición, Zenón entiende que tendrá los minutos necesarios para volver a ser el jugador desequilibrante que asombró a todos a principios de 2025.
