“Amarillo” necesita hogar: fue apuñalado dos veces durante un robo y su familia lo “abandonó”

A través de las redes sociales, una mujer dio a conocer la triste historia de un perro llamado “Amarillo” que actualmente recibe atención en el refugio “Bichos”, pero necesita un hogar. Pues, según revela la publicación, la familia a la que pertenece fue completamente negligente con él, luego de que la defendiera de un robo en el animal fue apuñalado dos veces.

En un extenso texto, la usuaria de Facebook, Sol Gibbs contó el can fue criado y entrenado “para cuidar y proteger”. Un día, desconocidos intentaron entrar a robar en la casa en la que vivía, de modo que hizo “lo único que sabía hacer: defender”. Sin embargo, nadie lo defendió a él y recibió dos puñaladas.

Desde entones, su vida se volvió un calvario, ya que los dueños de casa no se encargaron de curarlo y sus heridas “quedaron abiertas”. Con el paso de los días, se infectaron y llenaron de “pus, de piel muerta, de gusanos”. Mientras, “el dolor era constante”.

Según relataba, simulando primera persona, el animalito estaba a la deriva. La gente se alejaba de él y solo “dos ángeles” intentaron socorrerlo. Lamentablemente, su buena voluntad no fue suficiente ya que las curaciones debían ser periódicas y “Amarillo” se resistía, dado al dolor que sentía.

Alguien debía sostenerlo en lo que duraba su desinfección, pero una vez más, su familia se apartó de él. Quedó “sufriendo solo”, al punto en que la infección se transformó“una pelota enorme” en el cuerpo. Inesperadamente, entró a la casa de la mujer que ahora busca un hogar para él.

Con gran piedad, Sol comenzó a buscar ayuda y logró que muchas personas se involucraran hasta que finalmente pudo recibir atención veterinaria. Sin embargo, una vez recuperado, el “Amarillo” deberá volver a la casa en la que lo abandonaron a su suerte. Según explicó su actual cuidadora, él no es un perro agresivo, sino todo lo contrario. Tiene alma de cachorro, es “tranquilo” y bueno.

Se lleva levo bien con niños y con otros perros y sigue “siendo un muy buen guardián”, aunque también necesita que alguien lo cuide a él.

 

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