Dolores corporales, agotamiento mental y falta de energía suelen aparecer como un combo inevitable al llegar a los 30 años. Pero ¿es realmente la edad la responsable? En Treintennials, que se emite todos los jueves desde las 13 por Info Stream, abordó este tema con la mirada de dos especialistas: el kinesiólogo Matías Paz y el psicólogo Maximiliano Díaz.
El cuerpo a los 30: no es la edad, es la adaptación
Matías Paz, licenciado en Kinesiología especializado en rehabilitación y entrenamiento, desarmó uno de los mitos más instalados: “a los 30 se desbloquean los dolores”. Según explicó, el problema no es cumplir años, sino cómo el cuerpo se adapta (o no) a los cambios de hábitos.
Quienes fueron muy activos entre la adolescencia y los 20, pero luego reducen el movimiento por trabajo, vínculos o rutinas sedentarias, suelen pretender rendir igual que antes. Ahí aparecen las molestias. La clave, remarcó Paz, está en entrenar de manera progresiva y constante, entendiendo la actividad física como una inversión en salud y no como una pérdida de tiempo.
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También señaló que, si bien a partir de los 25 años cuesta más desarrollar y mantener masa muscular y ósea, el impacto varía según el entrenamiento previo. Una persona activa que se mueve al menos tres veces por semana tendrá mejor recuperación y menos dolores que alguien que llega a los 30 sin actividad física.
Cervicalgia, pantallas y trabajo sedentario
Entre las consultas más frecuentes en los llamados “treintennials” aparecen los dolores cervicales, de muñeca y codo, muchas veces asociados al uso prolongado del celular, la computadora y el teclado. A esto se suman molestias derivadas de tareas cotidianas —como cargar bolsas o levantarse— para las que el cuerpo no está preparado.
Paz advirtió que quedarse quieto ante el dolor es la peor decisión, ya que empeora el cuadro, hace perder masa muscular y limita el movimiento. La recomendación es clara: moverse, cambiar de postura y realizar pausas activas de entre 5 y 15 minutos cada 45 minutos de trabajo, incluso en espacios reducidos.
Burnout o depresión: no es lo mismo
Desde el plano psicológico, Maximiliano Díaz aportó claridad sobre una confusión frecuente: la diferencia entre depresión y síndrome de burnout. Explicó que el burnout es un cansancio emocional, mental y físico que aparece exclusivamente en el ámbito laboral, vinculado a la repetición de tareas y la desmotivación. A diferencia de la depresión, el burnout mejora con el descanso, como las vacaciones.
La depresión, en cambio, atraviesa todos los ámbitos de la vida y requiere abordajes específicos. Díaz destacó la importancia de visibilizar la salud mental, derribar estigmas y entender que, en casos necesarios, la medicación cumple un rol clave para el equilibrio de los neurotransmisores.
Movimiento, descanso y salud integral
Ambos especialistas coincidieron en un mensaje central: el cuerpo y la mente necesitan movimiento, descanso y adaptación. Dormir bien, reducir el uso de pantallas antes de acostarse, entrenar de forma regular y escuchar las señales del cuerpo son pilares para atravesar los 30 con mejor calidad de vida.
Los esperamos en la próxima edición de Treintennials, con Luciana y Silvina en la condución y Melissa como conductora invitada. Todos los jueves, al término de La Mañana de Info que se emite de lunes a viernes desde las 9 por Info Stream.
