El Challenger 75 de Itajaí quedó marcado por un grave incidente que trascendió lo deportivo y generó una fuerte polémica internacional. Los tenistas Luis David Martínez (Venezuela) y Cristian Rodríguez (Colombia) fueron detenidos por la Policía Militar de Santa Catarina tras protagonizar gestos e insultos racistas al término de su partido de cuartos de final en la modalidad de dobles.
La dupla sudamericana, que partía como preclasificada número uno del cuadro, cayó ante los brasileños Igor Marcondes y Eduardo Ribeiro por 7-6 (4), 6-7 (6) y 10-2. Finalizado el encuentro, Martínez fue captado por cámaras realizando un gesto que imitaba a un mono hacia la tribuna, mientras que Rodríguez habría dirigido el insulto “macaco” a un recogepelotas o integrante del staff, según relataron testigos presenciales y registros difundidos en redes sociales.
Ante la gravedad de lo ocurrido, la organización del torneo solicitó la inmediata intervención policial. Los jugadores fueron localizados en el hotel donde se hospedaban y trasladados bajo custodia, en cumplimiento de la legislación vigente en Brasil.
En territorio brasileño, los insultos y gestos racistas están tipificados como delito de injuria racial, con penas que pueden ir de dos a cinco años de prisión, además de sanciones económicas.
Desde la organización del certamen emitieron un comunicado oficial condenando enérgicamente el racismo, en el que remarcaron que la intervención de las autoridades se realizó de manera inmediata y conforme a la ley, y reafirmaron su postura de tolerancia cero frente a cualquier forma de discriminación.
El episodio abrió además un debate sobre las posibles consecuencias deportivas para los involucrados, ya que, además de la investigación judicial en curso, ambos tenistas podrían enfrentar sanciones por parte de los organismos internacionales que rigen el tenis profesional.
