Hogar de Cristo: acompañar las adicciones desde una mirada integral y sin recetas mágicas

No es la primera vez que hablamos del Hogar de Cristo en Info del Estero. En oportunidades anteriores supimos contar con la presencia del Padre Pepe Di Paola, el referente religioso que dirige el espacio que acoge a cientos de jóvenes de la provincia, y los acompaña en la lucha contra las adicciones.

En esta ocasión, La Mañana de Info recibió a otros tres integrantes del equipo interdisciplinario que acompaña a estos muchachos en su lucha. Ellos son Agustín Callelo, Rocío Lizarraga y Javier Ulla, con quienes Luana y Nico Adet (en la co-conducción este viernes) abordaron la problemática de las adicciones y el acompañamiento en los procesos de recuperación.

Desde el inicio de la charla, el equipo del Hogar de Cristo puso el foco en algo clave: no existen caminos lineales ni soluciones únicas cuando se habla de consumos problemáticos. “Más que de adicciones, muchas veces hablamos de conductas adictivas”, explicaron, señalando que hoy no solo preocupa el consumo de sustancias, sino también otras prácticas que afectan especialmente a los más jóvenes, como el juego online.

Uno de los datos que más impacto generó fue la edad cada vez más temprana de inicio en el consumo. Según contaron, han acompañado casos de chicos que comenzaron a consumir sustancias como cocaína, crack o pasta base desde los 11 años, e incluso antes. “Nosotros los vemos ya adultos, con el deterioro que provoca un consumo de tantos años”, señalaron, dejando en claro la gravedad del escenario.

A lo largo de la entrevista, remarcaron que detrás de las adicciones no hay una sola causa, sino múltiples factores que se cruzan: lo individual, lo familiar, lo comunitario y el contexto social e histórico. En ese sentido, explicaron que la población con la que trabaja el Hogar de Cristo atraviesa situaciones de alta vulnerabilidad y, muchas veces, está por fuera del sistema, lo que complejiza aún más los procesos de recuperación.

También destacaron que, en muchos casos, el consumo no es la única demanda. A la par aparecen problemáticas de salud, situaciones legales y otras dificultades que requieren un abordaje integral. Por eso, el trabajo interdisciplinario es una de las bases del Hogar de Cristo: psicólogos, trabajadores sociales, médicos clínicos y psiquiatras articulan de manera constante para acompañar cada proceso de manera personalizada.

“La mirada integral es indispensable”, subrayaron, al explicar que el Hogar de Cristo funciona como una federación de centros de día y espacios barriales, donde el objetivo principal es acompañar, sostener y estar cerca. Sin prejuicios, sin recetas mágicas y entendiendo que cada historia es distinta, el trabajo apunta a cuidar la vida y construir caminos posibles para quienes atraviesan el consumo problemático.

Mirá la entrevista completa

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