Novak Djokovic protagonizó un momento de fuerte polémica en la tercera ronda del Australian Open, cuando un gesto de frustración estuvo a punto de costarle la descalificación. El serbio venció al neerlandés Botic Van de Zandschulp por 6-3, 6-4 y 7-6 (4) en un partido que duró 2 horas y 46 minutos, pero un episodio ocurrido en el segundo set encendió las alarmas en Melbourne.
El encuentro parecía controlado por el ex número uno del mundo, que se había llevado el primer set con autoridad. Sin embargo, el crecimiento en el juego de Van de Zandschulp, sumado a una interrupción médica del neerlandés, alteró el desarrollo del partido y provocó la visible frustración de Djokovic. Con el marcador 4-2 a su favor en el segundo parcial, el serbio reaccionó de manera intempestiva tras ganar un punto y lanzó un pelotazo hacia uno de los costados de la cancha.
Another unnecessary and reckless ball smack from Djokovic
Why risk disqualification so stupidly…https://t.co/CeshqEHuNq pic.twitter.com/CYmh9km6ra
— Corvath Draemir (@Archaicmind3000) January 24, 2026
La pelota pasó a escasos centímetros de una recogepelotas ubicada cerca de la red, lo que generó tensión inmediata. Djokovic levantó la mano para disculparse, mientras el juez de silla observaba atentamente una acción que pudo haber derivado en una sanción severa. Finalmente, el incidente no tuvo consecuencias disciplinarias y el partido continuó con normalidad.
El episodio recordó antecedentes similares en la carrera del serbio, incluido el ocurrido en el US Open 2020, cuando fue descalificado tras impactar accidentalmente a una jueza de línea, y otro momento reciente en esta edición del torneo ante Matteo Maestrelli.
Más allá de la controversia, Djokovic logró cerrar el encuentro y avanzar a los octavos de final del Australian Open, instancia en la que se enfrentará al ganador del cruce entre Ethan Quinn y Jakub Mensik.
