La Policía Civil de Río de Janeiro ha decidido convertir el arresto de la abogada santiagueña Agostina Páez en un mensaje ejemplificador para todo el país. A través de un spot institucional difundido en sus cuentas oficiales, la fuerza de seguridad utilizó las imágenes del altercado en Ipanema para lanzar una contundente advertencia: en Brasil, el racismo no se negocia.
Un mensaje sin excepciones: “Turista, extranjero o abogado”
El video institucional utiliza el material filmado por testigos en el bar donde Páez increpó a un mozo. El montaje narra paso a paso la intervención policial bajo el lema: “En Río de Janeiro, el racista es tratado como un criminal”.

La campaña busca dejar claro que el estatus social o la nacionalidad no otorgan impunidad ante la ley brasileña. El spot enfatiza: “No importa si es turista, extranjero o abogado”, mientras relata cómo la policía actuó de inmediato ante la denuncia del trabajador humillado. “O respeta al pueblo brasileño, o va a rendir cuentas con la Policía”, sentencia el video.
Tras diez días de detención y conflicto, la situación de Agostina Páez se ha agravado legalmente; este viernes fue imputada formalmente por el delito de injuria racial, una de las amigas que acompañaba a la abogada también fue procesada por el mismo hecho y por disposición de la Justicia, Páez ya porta una tobillera electrónica y tiene prohibido abandonar el país mientras avance el proceso.
Mientras la policía brasileña utiliza su imagen como símbolo de la lucha antirracista, la defensa de la abogada argentina ha presentado denuncias propias. Páez asegura estar siendo víctima de amenazas de muerte y ha señalado que el conflicto se originó tras un gesto obsceno por parte del mozo del bar, lo cual fue registrado en otro video que circula en redes sociales.
Sin embargo, para las autoridades brasileñas, la reacción racista de la turista argentina ha cruzado una línea roja que hoy la mantiene retenida y bajo vigilancia electrónica en el país vecino.
