Lo que comenzó como un hallazgo de cuerpo en la siesta de este domingo se ha transformado en una investigación penal por homicidio. Según nuevos datos judiciales, la víctima es un hombre de 48 años que fue encontrado sin vida en la puerta de su domicilio, en la intersección de calles Güemes y Pringles, con una herida de arma de fuego.
El alerta ingresó a las autoridades mediante un llamado telefónico que denunciaba una persona herida por un disparo. Al llegar al lugar, los efectivos policiales se encontraron con una escena impactante: el hombre estaba tendido en el suelo, exactamente en el sector de la puerta de ingreso, con el rostro cubierto de sangre.
Minutos después, el personal del SEASE arribó al sitio, pero los médicos solo pudieron confirmar el deceso. La gravedad de la herida hizo que cualquier maniobra de reanimación fuera imposible.
La fiscal de turno, Dra. Melisa Fadel Pagani, tomó las riendas del caso y ordenó medidas urgentes para preservar la prueba: Policía Científica, que trabajó en el levantamiento de vainas servidas y rastros en el ingreso a la vivienda, médico policial, quien realizó el primer examen del cuerpo antes de su traslado a la morgue para la autopsia de rigor y se busca determinar si el disparo fue producto de un ataque directo, un intento de robo o una disputa previa.
Cabe recordar que, en el marco de este despliegue, la policía ya procedió a la demora de un hombre que estaría vinculado al entorno del hecho. Los investigadores trabajan ahora para establecer si esta persona fue el autor del disparo o si tiene información clave sobre lo sucedido minutos antes de las 15:30. La ubicación del cuerpo —en la entrada de la casa— sugiere que la víctima pudo haber sido sorprendida al salir o entrar, o bien que conocía a su agresor y le abrió la puerta.
