Estados Unidos atraviesa uno de sus domingos más críticos en décadas. Un frente ártico sin precedentes ha puesto en jaque la infraestructura del país, dejando un saldo trágico de nueve personas fallecidas y a más de 1.018.000 usuarios a oscuras. La tormenta, que ya recorrió 3.700 kilómetros, mantiene bajo alerta meteorológica a casi 200 millones de personas.

La situación es especialmente dramática en el noreste. En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani confirmó la muerte de nueve personas durante el fin de semana, vinculando el hecho a la extrema vulnerabilidad de quienes viven en situación de calle. “Es un recordatorio poderoso del peligro del frío extremo para nuestros vecinos más vulnerables”, declaró el mandatario neoyorquino.
En el sur, el alcalde de Austin (Texas), Kirk Watson, confirmó la primera víctima fatal en su jurisdicción y advirtió que el hielo en las rutas es una “trampa mortal”, instando a la población a permanecer en interiores.

Colapso energético y logístico
El peso del hielo y la caída de árboles sobre los tendidos eléctricos han provocado un apagón masivo que afecta principalmente al centro-este y sur del país. Según el portal Poweroutage.us, los estados más golpeados son:
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Tennessee: 307.000 hogares sin luz (el epicentro del corte).
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Mississippi: 178.000 usuarios afectados.
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Louisiana y Georgia: Más de 100.000 usuarios cada uno.
A la crisis eléctrica se suma el caos en el transporte: las aerolíneas han cancelado más de 17.000 vuelos, mientras que en ciudades clave se han suspendido las clases presenciales, recurriendo a la modalidad virtual para evitar desplazamientos.

Un récord histórico de alertas
El Servicio Nacional de Meteorología confirmó que esta es la tormenta que ha dejado a más condados bajo alerta invernal desde que se tiene registro. Se han declarado estados de emergencia en 17 estados y el Distrito de Columbia. Las temperaturas mínimas podrían alcanzar los -45°C en los próximos días. Además, el fenómeno ha generado alertas de tornados en el sureste de Alabama y Florida, demostrando la inestabilidad total del frente climático.

Las autoridades han habilitado refugios con calefacción en gimnasios y centros comunitarios. Sin embargo, advierten que la recuperación del servicio eléctrico en zonas rurales podría demorar días debido a que las cuadrillas de operarios no pueden transitar por las rutas totalmente congeladas.
