Una familia dedicada a las tareas rurales denunció un nuevo y estremecedor hecho de vandalismo y maltrato animal en la localidad de Sol de Julio, en el interior de Santiago del Estero. Desconocidos ingresaron al campo donde crían ovejas y las mataron de manera cruel, faenándolas en el lugar.
El caso volvió a encender la alarma por la falta de respuestas y la sensación de abandono que viven quienes trabajan y habitan en zonas rurales.
El hecho fue puesto en conocimiento a través de un mensaje enviado al WhatsApp de las Noticias de Info del Estero por la familia afectada. Allí relataron que los ataques y robos son frecuentes, pero que esta situación superó todo límite.
Abandono y crueldad en el campo: el miedo y dolor de una familia a la que le roban y matan los animales en Sol de Julio #SantiagoDelEstero pic.twitter.com/bLUH1u7ass
— InfoDelEstero (@infodelesterook) January 27, 2026
“Nos encontramos con una de las cosas más tristes que nos tocó vivir. Cada vez son peores las cosas que nos hacen y estamos desamparados ante la justicia”, expresaron, junto a un video que muestra el resultado del ataque.
Una familia dedicada al trabajo rural en una “tierra de nadie”
La familia está integrada por Teresita Guzmán, quien se hace cargo del campo, y sus dos hijos, estudiantes de Medicina Veterinaria. Desde hace años intentan sostener y mejorar el trabajo rural heredado de su abuelo. Según explicaron, los robos y hechos de vandalismo se repiten sin que haya avances en las investigaciones.
En diálogo con Info del Estero, una de las hijas de Teresita brindó más detalles sobre la dura realidad que atraviesan. “Desde que llegamos los hechos de vandalismo son reiterados. Roban lo que esté al alcance y nos faenan los animales con una crueldad tremenda. Dejan las cabezas como burla y desprecio por la vida”, relató.
Además, aseguró que los atacantes incluso se tomaron el tiempo de fumar mientras cometían el hecho y que uno de los animales logró escapar con el cuello gravemente herido por un arma blanca.
Denuncias sin respuestas y pedido de justicia
El ataque a los corderos ocurrió el 19 de enero y, hasta el momento, no hubo ninguna resolución. La familia afirmó que ya realizaron 17 denuncias, de las cuales solo dos tuvieron algún tipo de avance.
A esto se suma una usurpación sufrida durante la pandemia y la falta de recursos en la zona. “La comisaría de Sol de Julio no tiene ni siquiera línea telefónica. Ante cualquier situación hay que llegar hasta el lugar”, explicaron.
La familia remarcó que la situación “ya escapa de sus manos” y pidió ayuda para visibilizar lo que ocurre en el interior provincial.
“Estamos en el olvido. Solo pedimos justicia y que alguien escuche”, concluyeron, con la esperanza de que el caso llegue a las autoridades y se tomen medidas concretas para frenar estos hechos.
