En el marco del plan estratégico para proyectar a Loreto hacia el futuro, el Centro de Integración Comunitaria (CIC) se ha transformado en el motor principal de la salud pública y la asistencia social en la ciudad. Bajo la conducción del intendente, Prof. Ramón González, el espacio ha evolucionado de ser una oficina administrativa a un centro de referencia integral que garantiza derechos y respuestas inmediatas a los vecinos.
El fortalecimiento de la atención primaria es uno de los ejes centrales. Actualmente, el CIC permite que las familias loretanas accedan a servicios médicos especializados sin necesidad de trasladarse grandes distancias. Entre sus prestaciones destacan, Consultorios Externos: con atención en pediatría, ginecología, clínica médica y odontología. Prevención Territorial, que implica operativos constantes de vacunación y controles de salud para todas las edades y el Abordaje Integral, es decir espacios dedicados a la salud mental y asesoramiento legal para sectores vulnerables.

Más allá de la asistencia sanitaria, el CIC funciona como una base operativa que facilita la vida cotidiana del ciudadano. Allí se coordinan desde la entrega de tarjetas sociales y programas alimentarios, hasta la gestión de trámites ante organismos como ANSES y pensiones.
Asimismo, el centro apuesta al desarrollo humano mediante talleres de oficios con salida laboral, apoyo escolar y actividades recreativas para jóvenes, funcionando como un verdadero contenedor del tejido social loretano.
Para el Prof. Ramón González, el éxito de este espacio define el norte de su gestión: “El CIC es el lugar donde el Estado Municipal abraza al vecino. Proyectar Loreto al futuro significa que cada familia, viva donde viva, tenga un centro de referencia donde se sienta cuidada y respetada”, afirmó el mandatario.
El impacto real se mide en la experiencia de los vecinos. Marta, vecina de la zona, destacó la rapidez en la atención de sus hijos, mientras que asistentes a los talleres como Ricardo resaltan que el centro les brindó herramientas para mejorar su situación laboral.
Con un equipo profesional comprometido y una infraestructura que no deja de crecer, el CIC de Loreto se posiciona como el símbolo de una gestión que prioriza la humanidad y la justicia social en cada una de sus acciones.
