El Parque Nacional Copo, uno de los últimos refugios del Impenetrable santiagueño, comenzó el 2026 con un hito para la biodiversidad local. Durante el mes de enero, integrantes del Club de Observadores de Aves (COA Kakuy) realizaron la primera visita del año al área protegida, logrando un relevamiento que confirma la riqueza ecológica de la región.

Hallazgos de gran valor científico
La expedición no solo fue un éxito por la cantidad, sino por la calidad de los avistamientos. Se registraron al menos 90 especies, sumando datos cruciales a la plataforma global eBird. Entre los hallazgos más celebrados se encuentran:
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El Anambé Verdoso: Una especie cuya observación en Santiago del Estero es exclusiva de este parque nacional.
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La Lechuza Bataráz Chaqueña: Un registro clave para entender la distribución de esta rapaz en la provincia.
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Especies Emblemáticas: Se documentó la presencia de ejemplares difíciles de ver, como el jote real, el pato crestudo, la martineta chaqueña, el batitú, el carpintero ojo blanco y la pequeña mosqueta ojo dorado.

Desde la administración del Parque Nacional Copo resaltaron que este tipo de actividades, impulsadas por el COA Kakuy, son fundamentales para el monitoreo de la fauna. Los registros fotográficos y de audio aportados por los observadores permiten a los guardaparques y científicos actualizar los planes de conservación y protección del patrimonio natural santiagueño.

Este relevamiento reafirma la importancia de proteger el ecosistema del Chaco Seco, donde especies que han perdido su hábitat en otras zonas del país encuentran en Copo un lugar seguro para anidar y alimentarse.

