Luego de reunirse con gobernadores “dialoguistas”, el ministro del Interior, Diego Santilli, calificó como “positivo” el encuentro. Por un lado, debatieron sobre la desesperante situación de los incendios en el sur y el avance de la reforma laboral en el Congreso.
Frente al avance de las llamas en la Patagonia y otros focos como Corrientes, los mandatarios provinciales elevaron un pedido concreto: el tratamiento urgente de la Ley de Emergencia Ígnea. En diálogo con la prensa, el funcionario dijo que “el Gobierno está presente en los incendios”.
Afirmó que en las próximas horas el Ejecutivo definirá si avanza con el tratamiento de la Ley de Emergencia Ígnea, reclamada por los gobernadores de Chubut, Ignacio Torres; La Pampa, Sergio Ziliotto; Neuquén, Rolando Figueroa; Río Negro, Alberto Weretilneck; Santa Cruz, Claudio Vidal; y Tierra del Fuego, Gustavo Melella.
El ministro también destacó el despliegue coordinado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que incluye brigadistas, equipamiento pesado y helicópteros hidrantes en las zonas más críticas.
A su vez, remarcó que el Gobierno trabaja no solo en la Patagonia, sino también en otros focos activos, como los registrados en la provincia de Corrientes.
La reunión de esta tarde se dio mientras el Gobierno nacional define la letra chica de la reforma laboral. Los gobernadores trasmitieron su preocupación con el capítulo impositivo del proyecto. La reducción de la alícuota de ganancias para sociedades compromete los fondos de coparticipación que reciben las provincias.
Pese a estas diferencias, el optimismo prevalece. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, respaldó la iniciativa oficial señalando que es imperativo “aggiornar” la legislación a los tiempos actuales.
Santilli se mostró confiado en que el proyecto de La Libertad Avanza logrará el consenso necesario en el Congreso. La estrategia del Gobierno parece ser clara: dar respuestas operativas a la crisis ambiental para aceitar los vínculos políticos que permitan aprobar las reformas estructurales de fondo.
Este escenario plantea una semana clave para el equilibrio entre las necesidades fiscales de las provincias y la urgencia operativa que demanda el fuego en el sur.
